ISRAEL BOMBARDEA EL LÍBANO Y DICE QUE SU EJÉRCITO PUEDE ATACAR SIN LÍMITES
Cuando Israel bombardeaba ayer Beirut y el sur del Líbano y el premier israelí Ehud Olmert anunciaba un ataque “sin límites”, el gobierno libanés recibió la solidaridad de los cancilleres de los países árabes, reunidos en el palacio del primer ministro Fouad Siniora con el retumbar de las bombas de fondo. Siniora buscaba su apoyo para conseguir un “inmediato alto al fuego” en el proyecto de resolución que Estados Unidos y Francia estaban haciendo circular en las Naciones Unidas, cuando al menos otros 40 libaneses murieron en los ataques israelíes en un solo día. Líbano había rechazado la propuesta diplomática original.
“Ningún límite fue impuesto a las Fuerzas Armadas”, advirtió ayer Olmert, al visitar comandos militares israelíes en el norte israelí, en lo que se interpretó como el anuncio de una ofensiva total sobre el Líbano.
Ayer un bombardeo israelí dejó 10 muertos y 25 heridos (más de la mitad de las víctimas eran niños) cuando rompió el tabú de los supuestos límites seguros en Beirut el lunes al anochecer. En el mismo momento en que el gobierno del Líbano ofrecía a la ONU desplazar 15.000 hombres de su Ejército en la frontera sur si las tropas israelíes se retiran del país y la propuesta contaba con el apoyo de Hezbollah, un avión israelí disparó dos bombas sobre un edificio en el límite de la ex Línea Verde, que en la guerra civil dividía el este shiíta del oeste cristiano de la capital. Sin distinciones, todos los libaneses se sintieron un “objetivo”.
El gobierno libanés convocó a ex militares, que habandonaron el Ejército en los últimos cinco años, a volver a su actividad inmediatamente si progresa la propuesta de despliegue de tropas.
Inicialmente, un vocero de la cancillería israelí consideró a la oferta “un concepto que podemos apoyar” pero esperan “ver los detalles”. La demanda del desplazamiento del Ejército en el Líbano en la frontera del sur del país siempre había sido una aspiración israelí. El ministro de Defensa israelí, Amir Peretz, había dicho el mismo lunes que se podían detener los ataques de misiles de Hezbollah a Israel por negociaciones diplomáticas. Pero no detuvo su ofensiva.
Una delegación de la Liga Arabe partió en emergencia de Beirut a Nueva York para presionar con la contrapropuesta libanesa y se postergó la votación del proyecto en la ONU con fecha indefinida, en el atardecer del lunes. Estados Unidos y Francia parecen dispuestos “a adaptar” a su proyecto de resolución a los demandas de Líbano, especialmente después de presiones de Arabia Saudita, el primer productor de petróleo del mundo y principal proveedor de crudo a EE.UU., Egipto y Qatar. Pretenden mantener “un debate abierto” con la delegación árabe para obtener un “inmediato” alto al fuego.
Pero nada estará listo en la ONU antes de mañana, miércoles mientras los feroces combates en el Líbano continúan, con serias dificultades para Israel para consolidar su zona de seguridad en el sur del río Litani.
Los cancilleres de Egipto, Arabia Saudita, Kuwait y Siria encabezaron una serie de delegaciones, que se reunieron en Beirut para conseguir poder presionar a Estados Unidos en la obtención de un alto al fuego inmediato. Era la última posibilidad para el gobierno de Fouad Siniora de obtener cierto oxígeno y flexibilidad en sus propuestas ante las presiones de su propia sociedad, que se ha alineado incondicionalmente detrás de Hezbollah.
Los países árabes apoyaron al Líbano en su rechazo a la propuesta original norteamericano-francesa por ser “pro-israelí” y partieron con otro borrador a Nueva York. Algunos de los gobiernos árabes lo hicieron para calmar a su opinión publica, que les está creando serias perturbaciones domésticas por sus posiciones en torno a la guerra en el Líbano. Arabia Saudita y Egipto decidieron tomar la iniciativa después de multitudinarias manifestaciones en sus países.
Con los ojos llenos de lágrimas, Siniora rogó a sus vecinos árabes ayudarlo a conseguir un alto al fuego inmediato. Relató una masacre en Houla, un pueblo fronterizo con Israel, que la prensa desconocía. Por la mañana, un bombardeo había hecho colapsar un edificio y 65 personas quedaron enterradas bajo los escombros. Al final sólo murió una: las demás fueron rescatadas por socorristas pero inicialmente parecía otra tragedia de Qana.
Después se reanudaron los bombardeos y los vecinos trataban de rescatar con sus manos desnudas a los que habían quedado enterrados en el edificio del barrio de Shiyah, un área shiíta de clase media vecina a los cristianos del oeste de Beirut.
No se sabe aún si las dos explosiones que demolieron el edificio correspondieron a un avión o a un misil lanzado desde un barco israelí desde el Mediterráneo. Pero estremecieron a toda la ciudad. La onda expansiva hizo explotar los vidrios a varias cuadras a la redonda y los edificios en las cercanías temblaron.
Israel aún no ha revelado cuál era el objetivo de este edificio donde vivían civiles libaneses, que colapsó tras el impacto.
El ataque israelí en Beirut se produjo después de que Israel anunció a todos los habitantes del sur del Líbano que no estuvieran en las rutas o en la calle después de las 10 de la noche. El que se moviera sería considerado un combatiente de Hezbollah.
Ayer a la mañana, un bombardeo israelí había matado a siete civiles en Sidon, una ciudad predominantemente sunnita, y atacado la alcaldía, donde vivian refugiados. Una escalada que habían prometido: pegarle a objetivos de la infraestructura gubernamental, después de haber destruido puentes, rutas y antenas de todo el país.
Los ataques en Tiro se prolongaron a lo largo del día, hasta cortar la ruta que comunica la ciudad con el resto del país. Un complejo de departamentos fue bombardeado en esa ciudad. Un comando israelí aterrizó en una colina en el sur de Tiro. Al menos 30 efectivos combatieron con Hezbollah para destruir sus lanzadores de misiles.
En el valle de la Bekaa, uno de los más fuertes feudos de Hezbollah, los bombardeos continuaron. Al menos cuatro explosiones se escucharon en la ciudad de Baalbek y atacaron también una fabrica de construcción. Otra ruta que comunica a Siria con Líbano, cercana al cruce fronterizo de Masnaa en el paso de Beirut a Damasco, también fue bombardeada. Los israelíes han amenazado con atacar símbolos del Líbano renacido e infraestructura libanesa en los próximos días.
En Beirut se acabó el mito de que existen zonas seguras. Las pocas familias que quedaban partieron a las montañas.
Este contenido no está abierto a comentarios

