ISRAEL BOMBARDEÓ UNA BASE DE LA JIHAD EN SIRIA
Aviones de combate israelíes bombardearon hoy una base de entrenamiento de Jihad Islámica en Siria. Esta acción fue en represalia por el ataque suicida que ayer dejó 20 muertos en Haifa. Israel no logró determinar si hubo muertos, dijo Raanan Guissin, asesor del primer ministro Ariel Sharon. “Fue una respuesta moderada”, dijo. “No atacamos objetivos sirios, sino campamentos específicos utilizados para entrenar a terroristas”.
El primer ataque israelí en territorio sirio en dos décadas aumenta el temor de que la violencia entre israelíes y palestinos se extienda a países vecinos, y muestra que Israel busca nuevos objetivos en sus esfuerzos por poner fin al terrorismo. Mientras tanto, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Siria emitió un escueto comunicado afirmando que presentará una “denuncia urgente” ante las Naciones Unidas.
Israel, que acusa a Siria de albergar y financiar a la Jihad, dijo que atacará a los terroristas en cualquier lugar de la región. “Cualquier país que albergue al terrorismo, que lo entrene, lo apoye y aliente, tendrá que responder”, dijo el vocero gubernamental Avi Pazner.
El ataque israelí incluyó diversos objetivos en el campamento Ein Saheb, unos 22 kilómetros al noroeste de Damasco, según funcionarios de seguridad israelíes. La base era usada por organizaciones terroristas, entre ellas Hamas y Jihad Islámica, según un comunicado del ejército.
Abu Emad El-Refaei, vocero de la Jihad Islámica en Beirut, negó que hubiera bases de esa organización en Siria. “Todas nuestras bases están dentro de los territorios palestinos ocupados”, dijo en entrevista con la televisora islámica Al Jazeera.
Al menos 20 personas, incluida la terrorista suicida, murieron ayer en un atentado cometido en un restaurante en la costa de la ciudad de Haifa, por una activista de la Jihad Islámica. Entre las víctimas hay hasta ahora cuatro chicos. El ataque cortó más de tres semanas de relativa tranquilidad desde el 9 de setiembre, cuando otras 15 personas fueron asesinadas en dos atentados sucesivos. El sangriento golpe de ayer renueva la posibilidad de la expulsión o “neutralización” del presidente palestino Yasser Arafat, que ya fue decidida por el gobierno israelí y postergada debido a la dura oposición de Estados Unidos.
Además del ataque en Siria, Israel cerró partes de Gaza dividiendo la franja costera de 30 kilómetros en cuatro secciones para evitar movimientos de extremistas y armamento. También atacó el campamento de refugiados de Boureij y la casa de un líder de Jihad Islámica, pero los vecino dijeron que logró escapar.
En Cisjordania, fuerzas del ejército en Jenín destruyeron la casa de la familia de Hanadi Jaradat, una mujer de 27 años identificada como la atacante suicida de Haifa. Los soldados también destruyeron la casa del líder de Jihad en Jenín.
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