ISRAEL IMPUSO EL TOQUE DE QUEDA EN CISJORDANIA
Después del atentado suicida que ayer dejó cinco muertos y una treintena de heridos en Tel Aviv y que se lo atribuyó el grupo extremista Jihad Islámica (Edición impresa), el Ejército israelí impuso el toque de queda en Cisjordania y prohibió la entrada a Israel de los palestinos que residen en ese territorio.
Según especificaron fuentes militares, el toque de queda fue impuesto de forma rígida en varias localidades del norte de Cisjordania, en las que se llevaban a cabo varias redadas, aunque no en otras áreas cuyos habitantes pueden desplazarse de una ciudad o aldea a otra.
La medida fue adoptada como parte de una operación de envergadura tras el atentado de ayer en el mercado de Hadera que incluyó, además, detenciones y una serie de acciones en la Franja de Gaza.
En la localidad cisjordana de Kabatia, al sur de Yenin, el Ejército israelí detuvo a Ahmed Abu, padre de Hassan Abu Seid, de 21 años y a quien Jihad Islámica sindicó como el terrorista que perpetró el ataque en Hadera, y a otros cuatro palestinos.
La aviación israelí, en tanto, bombardeó anoche en el norte de la Franja de Gaza dos rutas de acceso a la ciudad de Gaza y a Beit Hanun. Poco antes, autoridades israelíes citadas por la radio militar habían anunciado la reanudación de los asesinatos selectivos de activistas palestinos.
Por otra parte, hoy siguieron llegando rechazos a las declaraciones que formuló ayer el presidente de Irán, Mahmud Ahmadinejad, quien, durante un acto público, opinó que Israel debería ser “borrado del mapa”.
El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, consideró que se trató de “una declaración totalmente inaceptable” contra la que expresó su “absoluta condena”. En el mismo sentido opinaron hoy, entre otros, el representante para la Política Exterior y de Seguridad de la UE, Javier Solana, y los más prominentes dirigentes del Parlamento Europeo.
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