ISRAEL: “NO HAY Y NO HABRÁ CESE DEL FUEGO”
Las 48 horas de tregua entre Israel y el Hezbollah anunciadas por Estados Unidos solo fue un espejismo de unas cuantas horas. El primer ministro Ehud Olmert anunció que proseguirán sus ataques contra Líbano, sin posibilidad de un cese al fuego en los próximos días.
” No hay un alto al fuego y no habrá un alto al fuego” declaró Olmert durante una reunión con responsables locales en Tel Aviv.
Estas afirmación son contradictorias con el optimismo de la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice , quien, al partir de Jerusalén, se declaró convencida de que esta semana es posible lograr “un alto el fuego urgente” y una “solución duradera” al conflicto.
Cuando la comunidad mundial creía que esta pequeña tregua podía servir como espacio para un fin de las hostilidades, Israel prosigió con su plan para profundizar sus ataques. El enviado especial de Clarín en Israel informó que hay una gran concentración de maquinaria de guerra en la frontera, cuestión que representa un lejano fin de los ataques israelíes.
Como siempre, esta tregua anunciada tuvo una serie de excepciones que han valido nuevos ataques. La aviación israelí puede atacar los comandos de Hezbollah, así como los vehículos que transporten armas desde Siria. Igualmente, puede apoyar a la infantería en el sur de Líbano.
Amparados en estas aclaraciones, la fuerza aérea israelí bombardeó una base militar en Qasamiye y dejó un soldado libanés muerto y otros tres heridos.
Según el ejército israelí, los bombardeos cerca de la población de Taibe tuvieron como fin proteger a la infantería que opera en el área y no apuntaron a nadie ni a nada en particular.
Los ataques israelíes ocurrieron después que guerrilleros de Hezbollah atacara a un tanque israelí e hiriera a tres soldados, quebrando un breve período de suspensión de las hostilidades en 20 días de enfrentamientos.
Por otra parte, Al-Manar, la emisora de televisión de Hezbollah, dijo que los milicianos atacaron con misiles un buque israelí que se hallaba frente a la costa del Líbano. El ejército israelí negó la aseveración.
Asimismo, la aviación Israelí lanzó un doble ataque contra un puesto fronterizo entre Líbano y Siria, hiriendo a cinco personas, incluidas cuatro funcionarios de las aduanas libanesas y un civil, informaron fuentes de seguridad.
Antes de que los combates se reanudaran, camiones y automóviles cargados con civiles se dirigieron hacia el norte del Líbano. Miles de pobladores atrapados durante tres semanas en la zona bélica del sur del país aprovecharon la breve calma para escapar.
En la más brutal operación de la guerra, los israelíes mataron ayer al menos 60 civiles —37 de ellos niños, 15 dispacitados— en un ataque a un edificio de tres pisos en Qana, la misma ciudad donde más de 100 refugiados murieron cuando helicópteros israelíes bombardearon un cuartel de las Naciones Unidas el 18 de abril de 1996, en el sur del Líbano.
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