ITALIA CONFIRMÓ LA CADENA PERPETUA PARA SUAREZ MASON
La Corte Suprema de Casación de Italia ratificó ayer en Roma la condena a cadena perpetua del represor Carlos Guillermo Suárez Mason, al considerarlo responsable del secuestro y asesinato de ciudadanos italianos en la Argentina durante la última dictadura.
Esta confirmación de sentencia, de tercera instancia, también alcanza a Santiago Riveros, condenado a cadena perpetua, y a cinco ex miembros de la Prefectura Naval -Juan Carlos Gerardi, José Luis Porchetto, Alejandro Puertas, Héctor Maldonado y Roberto Julio Rossin- cada uno con penas de 24 años de reclusión.
De hecho, esta decisión de la Corte Suprema de Casación deja habilitado al Estado italiano para evaluar la posibilidad de plantear pedidos de extradición de los comprendidos en el fallo.
Todas las condenas ayer nuevamente ratificadas fueron establecidas el 6 de diciembre de 2000 por la II Corte de Roma y confirmadas el 17 de marzo de 2003 por la I Corte de Apelación de la capital italiana.
Según consignó la agencia de noticias ANSA, la ratificación de la sentencia fue bien recibida por los familiares de las víctimas que aguardaron la resolución en los pasillos del Palacio de la Corte Suprema, Palazzacio en jerga romana, con los abogados Marcello Gentili y Giancarlo Maniga.
El ex cónsul italiano en Buenos Aires entre 1977 y 1979, Enrico Calamai, destacó que esta ratificación “es la certeza del derecho, única arma de la sociedad civil”.
Calamai, quien se desempeñó durante los años más duros de la dictadura militar y arriesgó su carrera para ayudar a quienes llegaban al consulado para pedirle refugio, acompañó en la sede de la Corte a los familiares de las víctimas.
“Esta sentencia significa que el pueblo italiano condena el comportamiento de los militares argentinos que violaron los derechos humanos, y en el caso de Suárez Mason, el Ejecutivo, visto que ahora hay una condena definitiva, debe pedir su extradición”, enfatizó Calamai.
En tanto, Angela Lita Boitano, en nombre de Familiares de Italianos Desaparecidos en Argentina, entremezclando sonrisas y lágrimas repetía que el dictamen de hoy “es un triunfo y un ejemplo para el mundo”.
Esa opinión fue compartida por la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela Carlotto, también presente en la sede jurídica romana, y por Rosa Rosimblit, vicepresidenta de la misma entidad.
“Triunfo, victoria y ejemplo para mi país”, subrayó Carlotto, y agregó que ayer se sentía “más italiana que nunca” por la justicia lograda para los ocho casos de secuestro y asesinato a que se refiere el proceso, entre ellos el de su hija Laura, quien tras dar a luz a su bebé (al que deseaba llamar Guido) fue asesinada por los militares.
“No sé si Italia pedirá la extradición o no, pero yo lo espero. Sé que en Argentina ahora hay voluntad de hacer justicia, pero me gustaría más ver a Suárez Mason encarcelado acá (en Roma), pues me garantizaría verlo en un calabozo común y no en arresto domiciliario o en una guarnición militar donde todavía alguno se va a sentir tentado a hacer la venia frente a él”, opinó.
Suárez Mason, luego de un prolongado proceso iniciado en 1983, fue condenado por los asesinatos de Laura Carlotto, Norberto Morresi, Pedro Mazzocchi, Luis Alberto Fabbri y Daniel Ciuffo, y por la desaparición del bebé Guido Carlotto, nacido durante el cautiverio de su madre.
A los restantes militares la pena les fue impuesta por el asesinato de Martino Mastinu y Mario Marras.
La megacausa
En la Argentina, Suárez Mason se encuentra detenido bajo prisión preventiva en la denominada “causa Montoneros” que lleva adelante el juez federal Jorge Ballestero, y en la que investiga violaciones a los derechos humanos en dependencias del Primer Cuerpo de Ejército, una de las tres megacausas que se reabrieron tras la derogación de las leyes de obediencia debida y punto final, y que instruye el juez Rodolfo Canicoba Corral.
Suárez Mason volvió a ser procesado por la Justicia argentina por violaciones a los derechos humanos tras la derogación del indulto dictado por el ex presidente Carlos Menem, que retrotrajo su situación al momento del dictado del perdón presidencial.
Además, el ex represor cumple prisión preventiva por el delito de apropiación, retención y ocultamiento de bebés nacidos en centros clandestinos cuando sus madres estaban en cautiverio ilegal en la causa que instruye el juez federal Jorge Urso.
El magistrado está a cargo de las actuaciones desde la renuncia de su ex colega Adolfo Bagnasco, el primero que tramitó la causa del ex comandante del Primer Cuerpo del Ejército entre 1976 y 1979, período y zona donde se registraron casi 200 casos de secuestros y desapariciones de bebés.
Suárez Mason como Riveros fueron condenados “en ausencia” en Italia tal como ocurrió hace más de diez años en Francia con el ex represor de la Esma, Alfredo Astiz, condenado a cadena perpetua por la desaparición en la Argentina de las monjas francesas Alice Domon y Leonie Duquet, en 1977.
Los ex militares argentinos fueron condenados en ausencia debido a que los gobiernos argentinos de la época denegaron sus extradiciones cuando fueron solicitados por los gobiernos de los países donde se llevan adelante procesos penales contra ellos como son los casos de España, Francia, Italia, Alemania y Suiza.
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