JAPÓN QUIERE VOLVER A CAZAR BALLENAS EN LA ANTÁRTIDA
“Los pequeños rorcuales son muy abundantes en el Océano austral. La población puede soportar perfectamente la cuota propuesta y a la vez mantener sus buenos niveles actuales de abundancia”, argumentan los harponeros, representados por Minora Morimoto.
Un portavoz de la delegación japonesa dijo que Japón pretendía capturar 3.000 Rorcuales al año en la Antártica en los próximos cinco años por un valor comercial esperado de 200 millones de euros anuales, para el mercado japonés.
La cuota anual de captura propuesta representa menos de 0,05% de la población de rorcuales estimada en la Antártica, según Morimoto.
Pero la iniciativa japonesa tiene pocas posibilidades de ser aceptada, ya que necesita 75% de los votos en la Comisión y Japón acaba de fracasar en su intento por intruducir el voto secreto en la Comisión Ballenera Internacional (CBI) debido a la oposición de 29 países, entre ellos 5 latinoamericanos, contra 24 votos a favor, según constató la AFP.
Este voto, en el primer día de la 56 sesión plenaria anual de la CBI, constituía para Japón la primera ocasión para contar a sus aliados y hacer un balance de las fuerzas presentes.
Además de España, entre los 29 países que se opusieron figuran cinco latinoamericanos: México, Perú, Brasil, Chile y Argentina.
Japón quería introducir el voto secreto para proteger de las presiones a algunos países en desarrollo que lo apoyan y son partidarios de la reanudación de una caza comercial controlada.
La caza comercial de ballenas está bajo moratoria desde 1986. La Comisión ballenera fue fundada en 1946, originalmente para reglamentar y repartir las cuotas de caza entre países balleneros.
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