JEFES DISTRITALES DE SANTA FE NIEGAN SER DE LOS RADICALES K
El desembarco en la Casa Rosada de unos cincuenta intendentes y jefes comunales santafesinos la semana pasada, despertó más de una suspicacia. Es que en su mayoría eran dirigentes radicales, socialistas y vecinalistas. Ellos, sin embargo, aseguraron que sólo se discutieron problemas de gestión.
Representando a distritos de los departamentos Las Colonias, Castellanos, Vera y General Obligado, los referentes territoriales consultados por El Litoral aseguraron que, en realidad, la convocatoria vino desde la propia Presidencia de la Nación, para un grupo de autoridades locales que vienen trabajando desde hace algún tiempo en pos de una integración regional.
“No me identifico con los radicales K”, advirtió de plano el radical Omar Mierke, jefe comunal de Franck. “Simplemente, fue una reunión para discutir problemas de nuestras localidades”, señaló. En el mismo sentido se manifestó ante la consulta de El Litoral, el presidente de Romang, Sergio Ranseyer (UCR). “Nosotros escuchamos los ejes y programas de la gestión nacional y ellos, nuestros lamentos como jefes comunales. Fue una charla muy linda e informal, sobre todo, con planteos de las necesidades básicas que no tienen solución. Por ejemplo, los del norte expusieron sus dramas por la falta de agua”, comentó.
Especulación
En la reunión no estuvo el ministro Alberto Fernández, pero sí el secretario de la Presidencia, Oscar Parrilli, que actuó como coordinador. El contexto daba lugar a las especulaciones (cuentan que en el viaje de retorno a Santa Fe, no faltaron los chascarrillos sobre las adhesiones electorales); algunos dirigentes radicales, incluso, se mostraron escurridizos ante las consultas de El Litoral. Pero los que hablaron negaron segundas lecturas.
“La reunión duró una hora y media y no tuvo ningún perfil político, aunque muchos pensábamos que algo de eso se podía dar. Pero no, fue un intercambio de opiniones; querían tener cara a cara una idea de nuestras necesidades”, dijo el jefe comunal de Romang. “No nos sentimos radicales K -insistió-, pero sí agradecimos la invitación porque no es usual una invitación presidencial”.
Idéntica valoración hizo el presidente de Matilde, Carlos Bertozzi.
“Son reuniones que dan buen resultado; presentamos las carpetas con los trámites nacionales parados y ellos los gestionan. Antes, nunca nos recibía nadie. Estamos muy satisfechos”, subrayó.
También el presidente de la UCR, Felipe Michlig, bajó el tono de la reunión.
“Estamos en contacto permanente con los jefes distritales, que tienen la obligación de gestionar ante provincia y Nación. Pero no por eso podemos decir que vayan a hacer una conversión. Hay planes nacionales muy importantes que pueden dar respuestas, pero de ahí a que sean tomados como radicales K es un despropósito. Estábamos al tanto la reunión; sabemos con qué bueyes aramos y estamos tranquilos por el sentido de pertenencia”, destacó.
El Frente
Michlig confió en que la próxima semana pueda concretarse una nueva reunión entre la UCR y sus socios socialistas para consolidar la coalición.
“Hay debate y discusiones de distintos temas pero justamente porque estamos avanzando en el armado más importante del Frente Progresista. No hay asperezas; la relación es cordial”, aseguró.
De todos modos, insistió en la necesidad de respetar equilibrios dentro de la alianza, para que tenga sustentabilidad en el tiempo.
“Debe haber reglas de juego claras y previstas, incluso, en la alternancia de las representaciones. Desde ese punto de vista, entre otros aspectos decimos que si la titularidad del Poder Ejecutivo la va a tener un partido, la del Legislativo la debe tener otro, y así en cada uno de los aspectos a discutir para buscar los equilibrios necesarios, que aseguren una representatividad adecuada, teniendo en cuenta, además, la representación geográfica”.
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