JOAQUÍN RECIBIÓ EL INFORME SOBRE ÁREAS DE RIESGO HÍDRICO
La unidad técnica del INA Santa Fe, encabezada por el Ing. Carlos Paoli, entregó a Joaquín una copia del informe esta mañana en la sede central del Ministerio de Asuntos Hídricos, antes de que fuera presentado al Consejo Federal de Inversiones, organismo que había contratado el mencionado estudio a instancias del Gobierno Provincial.
La documentación recepcionada por el funcionario, actualiza el estudio realizado en marzo de 1992, dándole a las nuevas cartas de riesgo hídrico una nueva información hidrológica y topográfica.
Consultado el ministro de Asuntos Hídricos sobre el informe manifestó, “que es necesario disponer de una cartografía actualizada con la delimitación de áreas de riesgo por inundación a fin de planear acciones y tomar decisiones con bases sustentables”.
LAS CURVAS DE RIESGO HÍDRICO
“Las nuevas curvas de riesgo hídrico fueron trazadas utilizando información hidrológica de los ríos Paraná y Salado, además de información topográfica sobre Santa Fe, parte de Santo Tomé y zonas aledañas. Dentro de los temas actualizados se establecieron nuevos escenarios hidrológicos surgidos a partir de las crecidas de magnitudes superiores a las observadas hasta el año 1991 en los ríos antes mencionados. También se relevaron topográficamente áreas donde no se contaba con información altimétrica y se incorporaron las trazas de las obras de defensa construidas y proyectadas”, precisó Joaquín.
Esta elaboración, continúo el Ministro de Asuntos Hídricos, constituyen cartas “hipotéticas” de riesgo hídrico por inundación, dado que la información hidrológica para la definición de los perfiles hídricos en una sección determinada es obtenida a partir de los resultados de las aplicaciones de los modelos matemáticos hidrodinámicos implementados en los ríos Paraná y Salado.
Por otra parte, el titular de la cartera provincial señaló, “que se reconstituyeron en la medida en que se disponía de documentación confiable, las crecidas históricas ocurridas con posterioridad al año 1991, donde se puede observar la crecida del río Paraná en el año 1992, obtenida por digitalización de fotografías aéreas tomadas 40 días después del paso del pico con niveles sustancialmente inferiores a los máximos registrados y la crecida del río Salado ocurrida en abril de 2003”.
Por último, el Ing. Alberto Joaquín señaló, “que luego de la revisión y aprobación del Estudio por parte de los técnicos del Consejo Federal de Inversiones y de nuestra cartera, vamos a realizar conjuntamente con el Instituto Nacional del Agua, una amplia labor de presentación y explicación de los documentos producidos”.
Este contenido no está abierto a comentarios

