JORGE OBEID DESCARTÓ LA RENUNCIA DE ROSÚA
En el mediodía de ayer asumieron las nuevas autoridades de la Policía provincial. El martes fueron firmados los respectivos decretos, por los que quedaron designados el comisario Jorge Pallavidini y Raúl Aniceto Morán, como jefe y subjefe de la fuerza, respectivamente. Y ayer por la mañana, antes del acto de asunción, el propio gobernador volvió a presidir una reunión en su despacho para abordar una de las problemáticas más sensibles de su gestión: la seguridad.
Esta vez fue un encuentro interdisciplinario, con funcionarios que excedieron al Ministerio de Gobierno. De hecho, estuvo Roberto Rosúa pero también el ministro Coordinador, Rubén Michlig; el secretario de Derechos Humanos, Domingo Pochettino; el secretario de Gobierno, Walter Gálvez; el subsecretario de Seguridad, Gustavo Peters; el de Seguridad Comunitaria, Fernando Rosúa, y el jefe de la bancada oficialista de diputados, Mario Lacava.
El reordenamiento en la Policía, que dejó afuera a la jefa de la fuerza, Leyla Perazzo, tuvo a la fuga de un narcotraficante paraguayo en la ciudad de Reconquista como detonante. Tras ello, Rosúa habló de una crisis en la institución, y una vez designado Pallavidini, confesó que Perazzo no había logrado una estricta supeditación de las fuerzas al poder político. También dijo que estas designaciones no implicaban un mero cambio de figuritas.
Con la idea de ratificar ese mensaje, Obeid citó ayer a sus funcionarios.
“Es necesario que la policía se reencuentre con la sociedad; que así como la gente me identifica como gobernador, también identifique a quiénes son los responsables de la seguridad”, les reclamó.
QUÉ HACER
Para ver si en este caso sí se puede hacer realidad el mensaje de cercanía recurrentemente anunciado, Obeid les pidió a sus colaboradores el funcionamiento integrado y coordinado de tres áreas: la Dirección de Asuntos Internos, la subsecretaría de Seguridad Comunitaria y la Dirección de Drogas Peligrosas, que ahora se llamará “de Prevención y Control de Adicciones”.
“Es necesario que las tres se acerquen a la gente -dijo-, porque a veces no se sabe ni adónde se tiene que hacer una denuncia”. El gobernador comprometió fondos para mejorar la logística de las fuerzas, pero pidió que dichos recursos se optimicen y potencien, sobre todo, para mejorar la atención al público y para brindar contención a quien recurre a una seccional policial.
Peters, ante la consulta de El Litoral, admitió la recurrencia del mensaje, pero sostuvo que ahora la novedad pasa por un cambio en la temática.
“Se trata de no quedarnos solamente con la Dirección de Seguridad Comunitaria, sino sumar Asuntos Internos y Drogas para ser nosotros quienes busquemos a la gente, para que se sienta en un lugar no tan policial, y que le genere mayor confianza. Y poder guiarlos, ya sea en una denuncia por un delito o por un hecho de corrupción policial”, expresó.
Consultado acerca del pedido de renuncia del ministro Rosúa formulado por la diputada Alicia Gutiérrez (ARI), lo redujo a “cuestiones políticas, propias de la campaña”, y opinó que el plan de seguridad de Santa Fe, lejos de ser un fracaso, “sigue siendo bueno, aunque perfectible”.
Finalmente, negó que la Policía o parte de ella esté fuera del poder político.
“Estuvo, está y estará subordinada al poder político. Lo que ocurrió con la Dra. Perazzo es que como todo funcionario, venía sufriendo un desgaste propio de la función. Por eso se vio con buenos ojos aceptarle la renuncia para darle una nueva impronta a esta Jefatura”, sostuvo.
LA ASUNCIÓN
La ceremonia de asunción fue sencilla; como funcionario político sólo asistió Gustavo Peters. Pallavidini tuvo un breve discurso que empleó, sobre todo, para hacer un “reconocimiento” público a Leyla Perazzo. Más tarde, en declaraciones a la prensa, intentó avanzar sobre su cometido.
“En lo inmediato, el objetivo es afianzar la prevención del delito, fortalecer el orden disciplinario y optimizar los servicios de seguridad. Cada jefe pone su impronta; en este sentido, pido que primero me dejen trabajar y luego evalúen los resultados y hagan los exámenes comparativos”, expresó Pallavidni. En cuanto al control interno, reiteró la idea de hacer auditorías en las diferentes regionales, y de asegurar la transparencia y el combate contra la corrupción. Asimismo, planteó la necesidad de atender a las demandas del personal policial, “para que sea tratado dignamente; que no sean manto del agravio, del prejuicio o del insulto que los descalifica”.
Acerca de las críticas desde diferentes sectores que recibió su nombramiento, Pallavidini dijo lamentar que en su ciudad natal “no se haya tenido el mínimo de consideración con respecto a tener esta oportunidad de asumir semejante responsabilidad. No han considerado -dijo- que vengo de familia policial, de lugares muy sencillos, que todo me ha costado sacrificios y estudio, desafíos y perfeccionamiento. Creo que el gobierno valoró mis cualidades; me dolió la ausencia de atención en mi propia ciudad”, concluyó.
“ROSÚA ES MARADONA”
El gobernador Jorge Obeid descartó ayer por la mañana todo tipo versión sobre el alejamiento del cargo de su ministro de Gobierno, Roberto Rosúa.
“Descartado, por completo. Ya les dije que Rosúa es Maradona. Maradona no va al banco. Se los digo sinceramente y con claridad para evitar cualquier tipo de suspicacia: los cambios están todos hechos y a partir de ahora, salvo que surgiera algún imprevisto, vamos a seguir con esta estructura”, señaló.
Acerca de las reformas anunciadas señaló “tienen que ver con las correcciones lógicas que se van haciendo en todas las áreas de gobierno, en la medida en que se va actuando sobre la realidad” y agregó que “todos tienden a buscar mejoras y mayor eficiencia, en este caso, en la actuación policial”.
Además, ratificó que “los cambios ya están todos hechos, y ahora -salvo que surja algún hecho imprevisto- vamos a seguir con esta estructura, siempre sobre la base de que nosotros medimos eficiencia, y trabajamos sobre lo que son los resultados que producen cada uno de los funcionarios”.
Señaló también que la ahora ex jefa de la Policía provincial, Leyla Perazzo, cumplió “una tarea destacable y decente tanto en la Dirección de Asuntos Internos, como en la Jefatura policial” y explicó que su remoción obedece a “que los funcionarios cumplen ciclos”. “De manera que no hay un motivo especial que produzca el relevamiento, y por eso he destacado la etapa de la doctora Perazzo como muy positiva; cumplió un ciclo, y ahora iniciamos uno nuevo con el comisario Pallavidini” remarcó.
REUNIÓN
Para el próximo martes por la mañana, todos los nuevas jefes de Unidades Regionales deberán estar en funciones. Pallavidini anunció que para ese día, en horas de la tarde, se prevé una reunión en la Jefatura presidida por el ministro de Gobierno, el subsecretario de Seguridad, la nueva plana mayor, y con la presencia de los jefes de todas las unidades regionales y los directores de las unidades operativas. En esa ocasión, se terminarán de anunciar los reordenamientos, y se bajarán los lineamientos de la nueva política de seguridad que intentan instrumentar.
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