Jornada sobre agroquímicos en INTA, un aporte técnico al debate legislativo
El debate social, y el esperado debate político, para regular -tras la sanción de una ordenanza específica-, la forma de aplicación de productos agroquímicos y sus límites agronómicos, considerando los efectos perjudiciales sobre la salud que tiene el uso de estos productos fitosanitarios; tiene ya una historia medible en años en la ciudad de Rafaela y el debate legislativo aún espera.El 29 de julio último, el concejal Jorge Muriel confirmó a LA OPINION que durante este año legislativo será tratado el proyecto de agroquímicos. Un primer intento había sido presentado en 2012 por los concejales oficialistas Daniel Ricotti, Jorge Maina y Nora Gramaglia, y en 2014 Ricotti lo volvió a presentar. El proyecto no tiene muchas sorpresas: mantiene los 200 metros del límite agronómico, se amplía la zona urbana, se duplica el área a controlar por el Municipio y se prohíben aplicaciones aéreas en el distrito de Rafaela, entre otros aspectos. Esa área estaba -hasta ahora- fijada por decreto, pero lo que se busca es legislarla mediante ordenanza.
CONGRESO INTA
Así las cosas en el ámbito legislativo, en la víspera y convocada por el Ministerio de Agricultura de la Nación y el INTA, se realizó en la Experimental Rafaela una jornada abierta, donde más de 100 actores como representantes de organizaciones, funcionarios, concejales, y productores se encontraron para escuchar y debatir la cuestión.
La jornada se denominó “Buenas prácticas en la aplicación de agroquímicos. Estrategias para minimizar el riesgo sobre la sociedad y el ambiente”; y el evento pretendió nada más ni nada menos, que hacer un aporte técnico al debate, a la hora de discutir los aspectos de una futura ordenanza.
La jornada comenzó en el campo, con una simulación de una pulverización terrestre y aérea (se usó agua), y continuó con paneles de reconocidos disertantes: Carlos D’Angelo (docente de la UNL), Ing. Rafael Abal de la Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes (Casafe), Dra. Mirta Ritzel (médica toxicóloga) y Rubén Massaro (INTA Oliveros -ver nota relacionada-). Al final, Federico Elorza (Casafe), fue el encargado de mostrar los resultados de la aplicación simulada en el campo.
Al inicio, en el campo, Silvio Bonafede -presidente del Concejo Municipal de Rafaela-, agradeció la invitación a un evento “tan interesante”, en nombre de todos los concejales, estando presentes además Jorge Muriel, Daniel Ricotti y Marcelo Lombardo; confirmando que en la ciudad está previsto el tratamiento de una ordenanza actualizada que regule las aplicaciones en los bordes urbano rurales (BUR) y en ese marco, el encuentro resultaba “sumamente apropiado”.
Jorge Villar, director del INTA Rafaela y anfitrión, hizo hincapié en la estrategia de trabajo del INTA en el centro de Santa Fe, promoviendo tecnologías de producción que incluyen el cuidado del ambiente y la salud de la población: “Seguiremos trabajando para la convivencia entre el campo y la ciudad”, dijo. Un concepto que volvería a remarcar en el final, colocando a esta jornada como una acción más dentro de las muchas que se están desarrollando con este enfoque desde INTA Rafaela.
CONCEPTOS
Como se anunciaba en su título, las disertaciones giraron en torno a “las buenas prácticas de aplicación” y “buenas prácticas agrícolas”, asimismo como en “cambiar la forma de trabajar”.
“Lo que se va afuera del blanco”, dijo Massaro respecto del tema clave de la aplicación, es la “deriva”. Para evitarla, lo más importante es “cambiar la forma de trabajar”. En la jornada se mostraron las formas de hacer bien lo que hoy se está haciendo mal.
Incluso jerarquizaron las buenas prácticas por encima de la importancia de los límites agronómicos: “La distancia pasa a ser secundaria cuando hay un sistema de gestión que acompaña las buenas prácticas agrícolas”, dijo el docente Carlos D’Angelo en su panel. El Ing. Rubén Massaro manifestó incluso que hay situaciones y lugares donde gracias a la tecnología y a la buena gestión en la aplicación, “hay límites agronómicos de 0 metro”.
Poco más tarde, el Ing. Rafael Abal dijo que “las buenas prácticas se basan en tres patas: la seguridad del medioambiente, la seguridad para las personas, y la seguridad alimentaria”. Enfatizó poco después que: “No existen productos inocuos -dijo-, pero hay una clasificación de toxicidad de los productos en Argentina, donde cambian las concentraciones y las formulaciones”.
Fuente: La Opinión
Este contenido no está abierto a comentarios

