JOSÉ MARÍA ARANCEDO: “SANTA FE SE HA PUESTO VIOLENTA”
El Arzobispo de Santa Fe, Monseñor José María Arancedo, opinó sobre los últimos casos de inseguridad desatados en la ciudad y consideró que “Santa Fe se ha puesto violenta”.
“Veo con dolor y preocupación (los hechos de violencia). Lo que uno ve es que las armas existen y están. No puede haber armas en la casa de nadie, tampoco justicieros. Estos son síntomas de cosas que no andan bien”, aseguró en “De Radio Somos” (LT 10).
El Jefe de la Iglesia santafesina dijo que “la violencia es un problema cultural, que tiene raíces muy profundas. Los códigos de convivencia están dañándose. Esto habla de muchos chicos de la calle, que van creciendo en una marginalidad que nos debe preocupar a todos, que crea una sociedad dual. Unos y otros, con código distintos, con dificultad para entenderse. Y esto no es algo ajeno, está cerca nuestro”
“Tiene que haber una reflexión muy profunda, muy serena, pero muy comprometida de toda la ciudad”, aseveró Arancedo, y agregó que “todos son problemas culturales que tiene raíces en la educación, de contención familiar, de equidad en la distribución del ingreso, de posibilidad que el chico vaya recreando espacios normales donde vaya creciendo”.
Consideró también que “la primera red de contención debe ser la familia. El quiebre de la familia preocupa mucho. La familia es la primera red, la primera escuela de la dignidad del hombre, donde el chico va aprendiendo las relaciones fundamentales de la vida”.
Arancedo expresó que conversó en varias oportunidades con funcionarios del Gobierno provincial sobre estos temas, aunque remarcó que la clase política tiene una deuda con las personas más marginadas. “La política tiene una deuda, que es ir enhebrando políticas de Estado. Que se deben comprometer todos los poderes del Estado, y aseguró que las políticas grandes van a ser reconocidas con el tiempo. La política chica tiene pocas piernas”.
POR UNA SANTA FE SIN ARMAS
El Arzobispo Santafesino rescató la campaña iniciada por el Padre Edgardo Trucco, quien soñaba con una “Santa Fe sin armas”. “Es un tema que estuvo instalado, y que creo que se debería volver a ponerlo”, aseguró.
Consideró que “tenemos que convencernos que el arma tiene que tenerla aquel que tiene derecho a usarla para el bien de la comunidad, pero no el arma como un elemento personal. Es triste ver chicos que me dicen que tienen armas”.
Arancedo afirmó que en la próxima mesa de diálogo, propondrá relanzar la campaña “Por una Santa Fe sin armas”, aunque dijo que “esto tiene que ir acompañado de otras medidas que vaya fortaleciendo los vínculos de la sociedad”.
“Yo asumo el compromiso de sentirme partícipe de esta preocupación. Pero esto no puede ser una voz que clama en el desierto. Tal vez todos nos convencemos que es un camino político, no partidario. Políticas de Estado que tienen que surgir desde la comunidad”, concluyó el titular de la Iglesia santafesina.
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