JOVEN AMENAZABA A UN JUEZ DE RECONQUISTA: LA DESCUBRIERON
Agentes de las Tropas de Operaciones Especiales y personal de Investigaciones de la Unidad Regional IX apresaron a la presunta responsable de graves amenazas que por vías diversas llegaban al juez de Instrucción de Reconquista, Dr. Enrique Muller.
El magistrado, según nuestro corresponsal y otras fuentes consultadas esta mañana, venía siendo blanco de una campaña intimidatoria que el domingo 21 de octubre se manifestó con su mayor grado de audacia.
Esa noche de domingo, alguien llamó al teléfono celular del magistrado para invitarlo a salir al patio delantero de su domicilio porque allí -le dijeron-, encontraría lo que había estado buscando.
El Dr. Muller antes de abrir la puerta dio aviso a la Policía y fue así que junto a la primera comisión que llegó al lugar encontraría una bolsa de nylon que guardaba en su interior una caja negra, caja que a su vez contenía un pequeño féretro, una flor de plástico, la fotocopia de un manuscrito injuriante y una foto del juez recortada de una publicación gráfica.
La pista
Dado lo delicado del asunto, las TOE fueron convocadas para trabajar en el caso y apenas esto ocurrió dio comienzo una delicada tarea de inteligencia que dio los primeros frutos cuando se logró establecer que la llamada anónima había sido realizada desde un locutorio próximo a la Jefatura de Policía de Reconquista.
Este primer logro facilitó las cosas porque en el lugar no faltó quien recordara que a la hora en que el juez recibía esa amenaza telefónica una mujer agitada ocupó uno de los aparatos y en seguida se retiró conduciendo una bicicleta.
La descripción de la mujer en cuestión llevaría a los investigadores hasta un céntrico local comercial donde se pudo ver que abundaban las flores plásticas como aquella que acompañara el féretro dedicado al juez Muller.
Luego, una empleada de la casa quedó detenida y poco después la Policía obtuvo una orden judicial para allanar su domicilio. Entonces quedaría en claro que en el lugar abundaban las pruebas contra esa mujer, de 34 años de edad, que contaría en su haber con antecedentes por estafas y otros delitos.
Las pruebas
En la casa inspeccionada apareció el original de la carta cuya fotocopia guardaba la caja negra, también algunos recortes periodísticos, trozos de madera balsa y un pomo de témpera negra, elementos que seguramente fueron utilizados para construir el ataúd de unos 10 centímetros de largo.
La policía presume ahora que la misma mujer agitada que hizo una llamada telefónica desde el locutorio cercano a Jefatura fue quien pasó velozmente frente al jardín del Dr. Muller para arrojar allí esa bolsa, como quien subrepticiamente se deshace de un envoltorio con residuos domiciliarios.
Se tiene entendido, según las versiones circulantes, que si bien existen pocas dudas acerca de quién realizó la maniobra, hasta el momento no se sabe por qué lo hizo, y tampoco si la principal sospechosa actuó por iniciativa propia o por mandato de un tercero.
Radio Amanecer
El Dr. Muller en diálogo con radio Amanecer de la ciudad de Reconquista dijo: “El llamado era de una mujer, a la que se escuchaba bastante lejana, y me invitaba a salir de mi casa, yo no entendía bien los motivos, no se dio a conocer y me reiteraba que tenía que salir de mi casa”.
El Dr. Muller no hizo caso a lo que le proponía esta señora a través del teléfono y llamó a la Policía. “Con mi hijo -recordó- descubrimos mirando por la ventana que había un paquete en el jardincito que tenemos al frente”, y agregó que “luego el personal policial revisó la misma con todas las precauciones y vio que era como una bolsa de basura en cuyo interior se encontró un ataúd chiquito pintado de negro y en cuyo interior había una foto mía y un manuscrito fotocopiado y dos florcitas plásticas”.
Si bien en el hecho ya estaba actuando personal de investigaciones, el juez Muller realizó la correspondiente denuncia policial, y en estos momentos intervino en la causa el juez en lo Penal Correccional Dr. Jorge Galbucera.
La mujer detenida en un primer momento fue arrestada, pero luego quedó detenida e incomunicada, a disposición del juez Galbucera.
Asuntos complejos
“Éstos son mensajes -dijo el juez Muller-, porque yo hago una vida normal y, si alguien me quiere matar no me va a anunciar, y lo va a hacer. Estos mensajes que son de tipo mafioso los comencé a recibir inmediatamente después de trabajar en la causa Potter, donde también habíamos recibido un ramo de flores a nombre de mi mujer y con un poema que hablaba sobre la muerte, hechos que también fueron denunciados”.
Pero el caso Potter no sería diferente a tantos otros que investiga el juez Muller que tanto tienen que ver con la circulación de dinero apócrifo, con maniobras estafatorias, con delitos contra la propiedad -en la modalidad de robos y asaltos a mano armada-, o piratería del asfalto.
Fueron varios los llamados y las amenazas que ha recibido el juez de Instrucción de Reconquista, y todas fueron denunciadas pero hasta ahora no se había podido dar con los autores.
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