JUÁREZ PODRÍA SER CITADO A DECLARAR POR UNA DESAPARICIÓN
Carlos y Nina Juárez, el caudillo y la gobernadora de Santiago del Estero, y ahora también una buena porción de sus funcionarios, atraviesan el peor momento de su historia política: están jaqueados por denuncias que cada día carcomen su gobierno.
La situación es harto complicada: por un lado, el caudillo fue involucrado en la desaparición de un concejal, en su segundo gobierno, en 1975, según denunció Musa Azar, el ex represor y jefe de Informaciones, quien precisamente “levantó” al desaparecido de la Casa de Gobierno.
Por otro lado, su esposa, la gobernadora, debe declarar hoy en la causa por el saqueo y la destrucción de la casa del diputado nacional José Figueroa, hecho ocurrido el 18 de julio 2002. Está imputada como autora ideológica del presunto delito de agresión en banda, robo y daños. Si no se presenta, el juez pediría su desafuero a la Legislatura.
Pero en esta causa, la fiscal federal Cecilia Garzón emitió ayer un dictamen en el que pide la imputación de gran parte de los funcionarios del Gobierno y del entorno de Nina. Figuran el jefe de Gabinete, Carlos Pena; Daniel Basualdo (subsecretario de Gobierno); el presidente de la Legislatura, Carlos Salido; el presiden te de la bancada de Diputados, Angel Bagli; los diputados provinciales Carlos Segienowicz, Daniel Escobar Correa, Pastora del Valle González, María Cristina Cieri, los diputados nacionales Juan Domingo Pinto Bruchman y Graciela Olmos, el concejal Eduardo Makoul, el ex represor Musa Azar; el ex jefe de Policía, José Tomás Lescano, el ex gobernador Carlos Díaz; el ex ministro de Gobierno, Claudio Inserra Espeche, y el ex secretario de Seguridad, mayor Jorge D’Amico.
Juárez, que hasta ahora se mantenía lejos de causas judiciales, sería citado a declarar en la causa de la desaparición del concejal Emilio Abdala en 1975. Lo incriminó Musa Azar y ayer, también su entonces ministro de Gobierno, Antonio Robín Zaiek, quien ratificó que Juárez sabía de esa desaparición (ver Un testimonio…).
Por las declaraciones de Musa Azar, que publicó ayer Clarín, el ex represor fue indagado nuevamente por el juez federal Angel Toledo. Al salir, el magistrado dijo que no podía hablar por el secreto de sumario, pero adelantó que “todos los que fueron mencionados por Musa Azar en esta causa van a ser citados a declarar”. En esa lista está Juárez.
Toledo fue más allá: “Va a haber más imputaciones”, dijo. Fuentes judiciales indicaron a Clarín que el ex represor habría dado más detalles sobre la desaparición de Abdala durante las cuatro horas que duró la ampliación de la indagatoria.
Abdala era concejal por Clodomira, una pequeña ciudad 30 kilómetros al sur de Santiago. En 1975 fue a pedir “protección” al entonces ministro de Gobierno de Juárez, Zaiek, en su despacho de la Casa de Gobierno, porque le habían dicho que el Ejército lo buscaba. Musa Azar se lo llevó detenido y lo entregó en el Batallón de Ingenieros de Combate 141 de esta ciudad, al entonces teniente Jorge D’Amico. Nunca más apareció.
Ahora, el juez evaluará si corresponde o no la imputación del hombre fuerte de Santiago, pero fuentes judiciales adelantaron a este diario que “es factible” que Toledo tome esa medida.
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