Jubilados y pensionados deberán registrar sus huellas digitales
La Anses dictaminó que se tomen los datos biométricos de todas las personas de la tercera edad que perciban haberes con el organismo. Los nuevos cajeros automáticos deberán incluir un lector de huellas. “Nunca más van a tener que esperar”, dijo Martín Gainza, Jefe de la Regional Litoral de ANSES.
Martin Gainza (LT9)
Un día antes del fin de año, la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) anunció el que tal vez sea el mayor cambio en el sistema de pago de pensiones y jubilaciones desde que las AFJP fueron estatizadas en 2008: a partir de 2015, unos siete millones y medio de personas tendrán que registrar sus huellas digitales.
La medida fue comunicada a través de la Resolución 648 publicada este martes en el Boletín Oficial. El texto establece que los bancos serán los encargados de tomar los datos biométricos tanto de los beneficiarios como de los apoderados que retiran el dinero en su nombre.
Ese no será el único cambio: en cada sucursal, deberán instalarse los llamados “tótems biométricos” para que aquellas personas que ya se hayan registrado pueda realizar una serie de trámites luego de haberse identificado con su huella y un documento. Además, la resolución establece que a partir de junio de 2015 todos los cajeros automáticos que se incorporen en cualquier lugar del país deberán contar con un lector de huellas digitales.
Martín Gainza, Jefe de la Regional Litoral del organismo, explicó esta mañana por LT9 que “los jubilados y pensionados van a seguir cobrando como lo vienen haciendo pero, paulatinamente, cuando vayan ellos o sus apoderados al banco, van a ir registrando sus huellas digitales”. Según dijo, “esto tiene como objetivo fundamental que ya nunca más tengan que esperar horas o hacer largas colas en los bancos a la hora de presentar los certificados de supervivencia”.
El sistema de registro
A partir del año que comenzó, los bancos deberán empezar a tomar las huellas digitales tanto de sus clientes que cobran jubilaciones, pensiones o pensiones no contributivas a través de alguna de sus sucursales como de sus apoderados. De acuerdo con las estimaciones del organismo, en la actualidad hay unos siete millones y medio de personas en el sistema, por lo que la operación podría llevar un tiempo considerable.
Para la inscripción, cada jubilado, pensionado o apoderado deberá presentarse en la sucursal bancaria en la que cobre sus haberes. Allí le pedirán las huellas de sus dos pulgares y sus dos índices (u otros dedos en caso de no ser posible tomar esos cuatro); su número de CUIL y una serie de datos personales, que incluyen el domicilio, el teléfono celular, el teléfono fijo y un correo electrónico.
Toda esa información será luego enviada a la Anses a través de un sistema encriptado. El enrolamiento quedará pendiente “hasta tanto se realicen las validaciones correspondientes que determinen la veracidad de la huella dactilar recabada”, según indica el Anexo II de la resolución.
Si la huella dactilar y el CUIL son validadas sin problemas, el enrolamiento será aceptado. Cuando no resulte posible realizar la validación, el enrolamiento recibirá un aceptado provisorio. En caso de que la huella y el CUIL no coincidan, el trámite será rechazado y se informará al banco correspondiente.
Además del incremento en la seguridad para la comprobación de las identidades, la Anses destacó que el sistema permitirá una consulta inmediata del estado de CUIL del beneficiado para conocer su “última fecha de fe de vida registrada”, un recurso más para evitar estafas de personas que cobran los haberes por personas ya fallecidas.
Tótems biométricos y nuevos cajeros automáticos
Quienes ya hayan dado de alta sus huellas podrán comenzar a utilizar los llamados “tótems biométricos” que en 2015 empezarán a instalarse en las sucursales bancarias.
Las nuevas máquinas tendrán tres funciones obligatorias: imprimir certificados de fe de vida, imprimir comprobantes de emisión de pago de haberes y consultar la próxima fecha de pago. El Anexo II de la resolución establece además que los tótems podrán tener “otras funciones no obligatorias”, como pueden ser la consulta del saldo de cuentas, la asignación de tuneros, el blanqueo de PIN o la gestión de claves.
Para poder utilizarlos, deberá ingresarse primero el número del DNI en un teclado o bien pasar el código de barras de la Tarjeta Argenta o del DNI por delante del escáner incorporado. Luego, el usuario deberá apoyar el dedo en el lector indicado para comprobar los datos biométricos.
La descripción técnica del tótem que se realiza en el texto no incluye una boca expendedora de dinero, por lo que es de suponer que la comprobación de la huella digital para el cobro de jubilaciones o pensiones deberá hacerse por ventanilla. O al menos en un primer momento: hacia mediados de año, se incorporarán también los primeros cajeros automáticos con lectores de huellas digitales. La resolución de la Anses establece que todas las máquinas de ese tipo que se instalen a partir de junio de 2015 deberán contar con el sistema.
Fuente: Notife/Infobae
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