JUECES DE MENORES DE LA PROVINCIA DICEN QUE LA ESTRUCTURA CON LA QUE CUENTAN ES "ESCASÍSIMA"
Al límite. Así es como trabajan los tres jueces de menores de los Tribunales provinciales de Rosario. Durante enero se iniciaron más de 600 causas en el Juzgado de Menores Nº3 (que estuvo en turno), a cargo de Jorge Cartelle. Pero si esa cifra no alcanzara para alertar sobre la situación que protagonizan los chicos en la ciudad, se puede decir más. El año pasado, entre los tres juzgados, se tramitaron más de 10 mil expedientes con menores como protagonistas. “Así es imposible administrar Justicia”, aseguraron los magistrados.
Las cifras que surgen de los Tribunales provinciales se complementan con los alarmantes porcentajes revelados en la edición de ayer de La Capital por la jefa de la Policía provincial, Leyla Perazzo, quien admitió que “el 80 por ciento de los robos calificados y homicidios esclarecidos son cometidos por menores de entre 12 y 16 años”.
El juez de Menores Nº2, Leandro Artigas, comentó que a fines de la década del 80, cada juzgado de este fuero tramitaba un promedio anual aproximado de 1.200 causas. En cambio, ahora están superando los 3.300 expedientes. “Así es imposible administrar justicia”, aseveró.
Cartelle indicó que desde mediados del año pasado se advierte un incremento de la violencia y una baja en las edades de los presuntos delincuentes.
“La calidad del delito es mucho más importante y los hechos son mas graves que los que se cometían hasta hace 10 años”, ratificó en el mismo sentido Artigas.
Según los jueces, una década atrás los chicos eran partícipes de robos menores y arrebatos. Ahora aparecen como protagonistas en asaltos a mano armada y homicidios.
“La violencia que exteriorizan los chicos a través de -por ejemplo- las violaciones o los asesinatos a golpes hacen que la situación sea cada vez más preocupante, sobre todo si se tiene en cuenta que la edad promedio de los que cometen esos hechos es de entre 14 y 17 años”, indicó Cartelle.
Basta recordar el homicidio de Susana Leonor Luján, una jubilada de 77 años que vivía en Ludueña Sur y que fue violada y brutalmente asesinada a golpes presuntamente por cinco menores.
La estructura con que cuentan los juzgados de menores para trabajar es “escasísima”. Así lo reconocieron los propios magistrados y los empleados de ese fuero. Además, los jueces reprocharon que el Estado provincial no cuenta con instituciones públicas para internar a los adolescentes con problemas psiquiátricos, dificultades de conducta o adicciones. “Es muy alto el índice de reincidencia en menores, al no haber una estructura dónde poner a los chicos para su rehabilitación”, agregó Artigas.
Ambos funcionarios de la Justicia coincidieron en que las comisarías no son ámbitos adecuados para alojar a menores.
“Todo lo vinculado con los menores, son políticas menores”. Con ese juego de palabras, Artigas dejó en claro la irrelevante presencia del Estado en esta materia. El juez consideró que “si no se da prioridad a esta cuestión, entonces la sociedad no deberá quejarse porque las cárceles y las comisarías estén llenas”.
Los jueces apuntaron que hay niños que ingresan con 10 años a la carrera delictual, cultivan un extensísimo prontuario y muchas veces ni siquiera llegan vivos a la mayoría de edad. “Este es un problema que debe debatir la sociedad entera en forma urgente”, concluyeron ambos magistrados.
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