JUEZ GRIESA: "¿CON QUE AUTORIDAD PIDIERON ESAS INHIBICIONES?"
Esta semana, el juez federal Thomas Griesa realizó una audiencia por un pedido de la Argentina, que se quejó de la ola de inhibiciones judiciales contra 19 propiedades diplomáticas en Washington y Maryland, trabadas por el fondo buitre NML. El magistrado pareció enterarse de estas acciones judicales en su propia corte, y su reacción fue de tal indignación, que forzó al acreedor a retirar de la lista a las residencias de los embajadores ante Washington y la OEA.
En la sesión estuvieron el abogado de la Argentina, Jonathan Blackman, y Roberto Cohen, por NML. Empezó con Blackman, contándole al juez lo que había pasado. Y apenas escuchó el relato, el magistrado reaccionó con perplejidad, como quedó registrado en la transcripción oficial de la sesión que obtuvo Clarín.
Blackman: En el distrito de Columbia (inhibieron) la casa del embajador, la casa, y la oficina y la residencia del representante ante la OEA.
Griesa: ¿Lo puedo interrumpir? ¿Es esto cierto? ¿Todas estas propiedades han sido inhibidas por NML?
Cohen: Su Señoría. Soy Robert Cohen, por NML. Sí, todas estas propiedades han sido inhibidas.
Griesa: ¿Con qué autoridad lo hicieron?
Cohen: Los registros de propiedad indican que esas propiedades son usadas, entre otras cosas, por un banco y con propósitos financieros, condominios residenciales, barracas. Su Señoría, hay una de las propiedades en el distrito de Columbia que es un edificio del Banco Riggs.
Blackman: Esa es sólo una propiedad, Su Señoría. ¿Podría terminar (con los argumentos)?
Griesa: Está bien. No debería haber interrumpido. ¡Pero inhibir cosas como la Embajada!
Cohen: Su Señoría, no hemos inhibido la Embajada.
Blackman: Eso… es lo único
que no inhibieron.
La audiencia prosiguió en una atmósfera de tensión. Blackman le contó al juez el enorme impacto político que estas acciones judiciales habían tenido en la Argentina. Entre otras cosas, dijo: “Pidieron estas inhibiciones, seguidas por un comisario poniendo bandos, bandos en los edificios que decían: esta propiedad está inhibida por la Corte, lo que por supuesto, provocó una gran sensación en la prensa argentina. Yo hablé con el Sr. Reed (Kevin Reed, otro de los abogados de NML) sobre esto, y le dije en términos directos que íbamos a tomar acciones inmediatas si esos bandos no se sacaban, y (finalmente) se sacaron”.
Tras escuchar esto, Griesa procedió a interrogar al abogado de NML, y enseguida, se enojó:
Cohen: NML Capital tiene 170 millones de dólares en deuda argentina. Han pagado más de US$ 100 millones por esa deuda, el 95% de la cual fue comprada antes del default. Son inversores que creyeron en la Argentina (…)
Griesa: Mire, todo eso es interesante, pero ¿qué pasó con las inhibiciones?
Cohen: Su Señoría, cinco días después que se levantara el plazo de espera para las ejecuciones, la Argentina anunció que trasladó activos para prevenir que los acreedores se cobraran. Como haría cualquier acreedor agresivo al que le deben 170 millones, hemos tomado todos los pasos posibles para tratar de cobrar, para estar preparados para cobrar un juicio, cuyo veredicto esperamos tener pronto.
Estos argumentos no conformaron al juez, que se indignó de que se hubieran inhibido las propiedades, sin saber para qué servían. El diálogo siguió así:
Cohen: No había forma de saber quién vive en esos edificios.
Griesa: No estoy de acuerdo. Creo que sería muy fácil si se trata de una casa separada. Ciertamente, una averiguación, una rudimentaria averiguación, le hubiera indicado si se trataba de la casa del embajador o no. (…) Me es imposible creer que Uds. no podían determinar para qué se usaban esas propiedades. No se iban a escapar.
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