Julio Cobos: “Lo primero, convocar a los gobernadores”
El diputado radical propone un esquema consensuado, incluso con la oposición.
Para Julio Cobos, el próximo gobierno deberá dar “tres o cuatro” señales inmediatas y claras vinculadas a la política y las instituciones no bien asuma el poder. “No salen ni plata, pura voluntad política”, dice. Y añade: sólo después de un acuerdo inmediato con los gobernadores puede pensarse en encarar los problemas que el kirchnerismo dejará sin resolver.
-¿Cómo imagina el país el 10 de diciembre?
-Con muchos problemas sin resolver. Sobre todo, el inflacionario, el energético, el educativo, el del empleo, a partir de la recesión, y el de la inseguridad.
-¿Y el tema de la deuda?
-El Gobierno se levanta un día para un lado y al siguiente para el otro. Creo que van a trasladar el problema, porque han hecho mucho hincapié en consignas extremas, como “patria o buitres”, y todos sabemos que cuando uno entra en una negociación tiene que ceder cosas.
-¿Cuáles serían sus prioridades si fuera presidente?
-Lo primero, inmediato, al día siguiente de la asunción, es convocar a los gobernadores y decirles: “Nosotros vamos a ocuparnos de las grandes obras y a asumir una política de seguridad en serio con ustedes”. Todo el resto se delegará en las provincias. Además, fortalecer los organismos de control y abrir un proceso de investigación de los hechos de corrupción. Con tres o cuatro señales claras y urgentes de institucionalidad alcanza para transmitir “acá algo pasó”. Y ninguna sale plata, es pura voluntad política. Después fijaremos una meta de inflación para, en tres años, recuperar una inflación de un dígito, modificar el sistema tributario, ir hacia una verdadera política educativa y a una política de seguridad coordinada entre Nación y provincias con eje en la prevención del delito.
-¿Cuál es la herencia más pesada del kirchnerismo?
-Valores que tenemos que recuperar, como la cultura del trabajo, del estudio y del esfuerzo que en estos años se han ido tergiversando. También la movilidad social.
-¿Qué hizo el kirchnerismo contra la movilidad social?
-Dar planes sociales a perpetuidad y, en el sistema educativo, poner la contención por encima del aprendizaje, no evaluar, no publicar estadísticas.
-¿Cuál será su mejor legado?
-Se hizo bastante en el Ministerio de Ciencia y Tecnología. Falta articularlo con el ámbito de la producción, pero se ha mejorado el sistema de investigación y eso hay que reconocerlo. Después hay cosas a medias, como la asignación universal que no es universal y que no se controla.
-¿Quiénes formarían parte de su gabinete?
-Sería bastante plural, con hombres y mujeres de nuestro espacio. Vamos a compaginar experiencia y juventud.
-¿Y más específicamente?
-Puedo dar perfiles. A Cancillería tiene que ir alguien fuerte con perfil económico para reinsertarnos en el mundo. También hay que separar Hacienda de Economía.
-¿Quién podría ser su ministro de Economía?
-No quiero dar nombres ahora.
-¿Y su vicepresidente?
-(Risa nerviosa). Eso, menos que menos. Después de marzo lo diré. Nos vamos a complementar en edad y profesión. Buscaría a una persona más joven.
-¿Podría ser una mujer?
-Sí, podría ser una mujer.
-¿Qué rol tendrá la oposición?
-Depende de la cabida que uno le dé, ¿no? La oposición es también generar proyectos, no sólo controlar. El próximo gobierno y la oposición tienen que estar dispuestos a consensuar políticas de Estado.
-¿Y el Congreso?
-El rol que debería tener: de independencia total y generación de leyes. Se acaba la hegemonía y va a costar mucho consensuar. No sólo tendremos que aprender a buscar consensos, sino también a dirimir disensos, que es la pata que falta.
-¿Qué opina del diagnóstico de parte del oficialismo de que podría ganar en primera vuelta?
-Creo que es un relato anabólico. Es cierto que tiene un piso muy alto, sobre todo para la situación económica en la que estamos, pero hoy no veo posibilidad de que gane, ni en primera ni en segunda vuelta.
– ¿Cómo se imagina al kirchnerismo fuera del poder?
-Todo dependerá de cómo se reordene el peronismo. Si sufre una derrota le va a costar mucho hasta que encuentre un nuevo liderazgo. Si la ciudadanía descubre que hay una forma distinta de gobernar, el kirchnerismo solo irá perdiendo poder por propio peso.
Fuente: La Nación
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