JULIO GRONDONA CULPÓ DE LOS PROBLEMAS A LA ESTRUCTURA LEGAL
La AFA decidió ayer la suspensión del fútbol luego de que el juez Mariano Berges pidiera a la Policía Federal que se abstenga de colaborar en la cobertura de los partidos en la Capital Federal por 15 días (lo que provocó una primera suspensión en el distrito capitalino) en razón de los incidentes registrados hace diez días en la cancha de Boca Juniors, entre el local y Chacarita.
En declaraciones a Radio La Red, Grondona justificó esta decisión en que “para ser parejos para todos los clubes, se dispuso que hubiera un parate hasta que se solucionara el problema entre el juez y la Policía”. Aseguró que “es la intención” durante esta suspensión el darse un tiempo entre el Gobierno y la AFA para determinar medidas comunes para combatir la inseguridad en las canchas de fútbol.
Al mencionársele la posibilidad de que exista una “alguna estructura” que permita el funcionamiento de las barras bravas, Grondona mencionó “la estructura legal que tenemos. En la Capital, el paso del delito a lo correccional fue nefasto para el fútbol. Las disposiciones que se ponen para frenar la violencia van beneficiando a los violentos. Antes, había un ómnibus donde metían a los que habían hecho cosas; hoy parece que van a la cancha, cometen desmanes, saludan y se van”, comparó el dirigente.
Por otra parte, dijo que “no ha existido en ningún momento” una presión desde la Secretaría de Seguridad Deportiva, por parte de Javier Castrilli, para que hubiera una fuerte quita de puntos a Chacarita, por los incidentes promovidos por sus hinchas, lo cual está contemplado en el reglamento. En cambio admitió que Castrilli pretende “una nueva etapa con mucha mayor rigidez en la pena. Trataremos de conformarlo, si esa es la solución”, dijo Grondona.
No obstante, se mostró escéptico sobre la eficacia de mayores sanciones, al enunciar que el de la violencia en el fútbol “es un tema que va un poquito más allá. Son temas sociales que nos vienen carcomiendo hace muchísimos años. Ya vamos llegando a los 20 años con este problema, así que no es una cosa de hoy, sino algo que está pasando en nuestra sociedad en los últimos tiempos. La violencia y los hechos producidos por las drogas son difíciles de solucionar, no sólo en la Argentina sino en el mundo”.
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