JUZGAN A CURA ACUSADO DE ABUSAR DE TRES MONAGUILLOS
Un sacerdote empezó a ser juzgado ayer por un tribunal oral de Lomas de Zamora bajo el cargo de haber abusado sexualmente de tres monaguillos en un colegio de Claypole, en el partido bonaerense de Almirante Brown, indicaron fuentes judiciales.
La acusación se funda, entre otras pruebas aportadas por la fiscalía, en una grabación que hizo la madre de una de las presuntas víctimas, en la que ella conversa con el acusado y el cura se refiere a los abusos.
El sacerdote juzgado es Luis Sierra, de 39 años, a quien se acusa de haber abusado de por lo menos tres alumnos y monaguillos, todos menores de edad, del Colegio Ave María de Claypole.
Los hechos que se le imputan al sacerdote, y que son juzgados por el Tribunal Oral 3 de Lomas de Zamora, ocurrieron cuando Sierra se desempeñaba como representante legal, párroco y profesor de la escuela. Según la investigación que hizo la fiscalía, para abusar de los menores el religioso aprovechó la relación de poder y de autoridad respecto de las víctimas.
El primero de los casos que se le imputan al sacerdote ocurrió en abril de 2000 y la presunta víctima es un chico de 13 años. De acuerdo con la acusación, el sacerdote invitó al menor a cenar a su domicilio de Salaberri y República de India, de Claypole, donde lo manoseó, le dijo que perdiera la timidez y le insinuó que debía prenetrarlo.
El segundo caso ocurrió en enero de 2001, también con un chico de 13 años como damnificado. Según la fuentes, mientras ambos miraban televisión en la casa de Sierra, éste acarició los genitales del chico, quien se defendió aplicándole un rodillazo. En el juicio se intenta determinar además si, previo a esa situación, el sacerdote besó en la boca al chico mientras trabajaba con su computadora.
El tercer caso que se le imputa al sacerdote ocurrió el 26 de setiembre de 2001. En la elevación a juicio del caso se señala que ese día, el sacerdote mandó a buscar a un chico a la clase de catequesis y luego lo llevó a su habitación. “Tu problema no estaba en la cabeza ni en el corazón, sino en la zona genital”, dijo el cura al chico, según la acusación, que también imputó al sacerdote manoseos en ese caso.
Al sacerdote también se lo juzga por amenazas telefónicas contra el padre de este menor, contra la directora de la escuela, Yris Olmedo Godoy, y contra la inspectora de Enseñanza de EGB de la Inspección Provincial de Gestión Privada, Liliana Bianchi.
En las llamadas el sacerdote les decía a las presuntas víctimas: “no saben con quién se están metiendo”, y “los voy a hacer echar” de sus puestos, en el caso de los funcionarios escolares.
En la causa declaró la licenciada Susana Matilde Vesker, de la Unidad de Fortalecimiento Familiar de Burzaco, quien asistió a los chicos. La mujer describió el temor que tenían los chicos y cómo el sacerdote los había manipulado para que no contaran lo ocurrido.
Los peritos señalaron que los chicos no fabularon y, en el caso de uno de los menores, se hizo mención a actitudes suicidas que tuvo tras el ataque sexual que sufrió.
Este contenido no está abierto a comentarios

