JUZGAN A UN SARGENTO POR UN CASO DE PROSTITUCIÓN DE MENORES EN UNA DEPENDENCIA DEL EJÉRCITO
El Tribunal Oral Federal Número 2, en Córdoba, comenzó ayer a juzgar a un sargento acusado de prostituir a una chica de 13 años en la dependencia del Ejército donde prestaba servicios. En septiembre de 2004, la madre de una chica identificada como Carolina denunció que a su hija la habían obligado a prostituirse en el Casino de Suboficiales del Regimiento 14 de Paracaidistas, en Córdoba.
El caso casi no se divulgó. Una perito psicóloga que interrogó a la chica, habría podido constatar que personal militar afectado a la dependencia le pagaba para que se prostituyera. Carolina habría detallado que tanto ella como otra mujer apodada Macarena, habían tenido sexo con un hombre, y que a cambio, les pagaron. Una noche, según el relato, la chica entró al Casino del regimiento, Macarena mantuvo una relación con un hombre que después habría exigido tener sexo con ella.
“Dale Carolina, así vas a tener plata”, habría insistido Macarena, la mujer que la acompañó, quien también está acusada en la causa. La psicóloga precisó que Carolina dijo que “lo tuvo que hacer, que no quería, pero el hombre era más grande y Macarena le dijo que tenía que hacerlo para tener plata las dos”. “Macarena trabajaba desde hacía 13 años en el Ejército ejerciendo la prostitución. Tenía una agenda con muchos nombres, que llamaba por teléfono y les avisaba que la esperaran…”, indicó la declaración.
La investigación fue realizada por el fiscal Ramón Agustín Ferrer Vera, y en la misma surgieron pruebas para elevar la causa a juicio. Ayer comenzó el debate en el Tribunal Oral Federal Número 2, integrado por José María Tribuzzio como presidente y por los vocales José María Pérez Villalobo y Tristán López Villagra. El delito: facilitación a la prostitución de menores. Los imputados: el sargento primero Jesús Eduardo Ventimiglia y Rosa Negrete, de 28 años, apodada “Macarena”.
El primer testigo en declarar fue el segundo jefe del RI-14, el mayor Celso Guillermo Echenique, quien admitió que se enteraron de lo ocurrido por la citación de la Justicia Federal: “Una vez que llegó una notificación del oficio judicial se instruyó un sumario. Antes no sabían nada, por lo menos yo no sabía nada”, manifestó Echenique. Se inició un sumario militar en base a las declaraciones de Ventimiglia y otros tres suboficiales. El acusado admitió entonces que había hecho entrar a las mujeres en dos oportunidades al Casino, pero aclaró que “sólo conversaron”.
“Ventimiglia violó el sistema de seguridad y pedí treinta días de arresto para él y 5 días para el principal Iriarte (Héctor Manuel) porque no informó que había escuchado voces femeninas”, comentó Echenique. El juez Tribuzzio le preguntó al testigo si conocía de antes o había escuchado hablar de Macarena, el apodo usado por la imputada cuando ejercía la prostitución. “Nunca la vi, pero recuerdo que escuché comentarios de muchos que hablaban de una tal Macarena”, respondió el mayor.
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