KATRINA DEJÓ CUATRO MUERTOS Y AMENAZA CON RECOBRAR FUERZA
El huracán “Katrina” causó hasta el momento cuatro muertos en el condado de Broward, ha interrumpido el suministro eléctrico de más de un millón de personas del sur de Florida y ha propiciado el cierre de los aeropuertos internacionales.
Según informa el diario “Miami Herald” en su edición digital, cuatro personas murieron, tres de ellas como consecuencia de la caída de árboles arrancados por los fuertes vientos, y la cuarta víctima perdió la vida cuando circulaba en su vehículo.
Los vientos huracanados, más fuertes de lo previsto, llegaron a derribar anoche un puente en construcción en la autopista estatal 836.
Aparentemente, según fuentes del departamento de Bomberos de Miami-Dade, no ha habido víctimas en esa autopista que comunica con el aeropuerto.
“Katrina” recobró la fuerza de un huracán, según el último parte el Centro Nacional de Huracanes estadounidense, que mantiene la alerta por el riesgo de tormenta tropical de nivel 1 en la escala Saffir-Simpson.
El citado centro anunció que en los Cayos de Florida y en la Bahía de Florida se mantiene la alerta que continúa igualmente en todo el oeste de ese estado.
A esa hora el centro del huracán se situaba a unos 85 kilómetros al norte-noreste del Cayo Oeste de Florida y gira en dirección oeste a una velocidad de 7 kilómetros por hora, que se prevé mantendrá en las próximas 24 horas, si acaso con un ligero aumento.
Los vientos previstos en las próximas horas alcanzarán los 120 kilómetros por hora, con rachas superiores.
El Aeropuerto Internacional de Florida anunció anoche su cierre tras la previa suspensión de operaciones en el de Fort Lauderdale, y el desvío de numerosos vuelos.
Por su parte, el servicio de Guardacostas comunicó que no podría continuar con la búsqueda naval de una embarcación de recreo con un matrimonio y sus tres hijos a bordo, que fueron dados por desaparecidos el jueves entre Cayo Maratón y Cayo Coral.
El capitán James Maes, comandante del sector costero de Miami del Servicio de Guardacostas, estableció una zona de seguridad con la prohibición de operar a todos los buques dentro de los puertos y en los alrededores de Miami, Río Miami, Everglades, Palm Beach y Fort Pierce.
Las restricciones no afectan a las medidas para prevenir los efectos de “Katrina”.
La caída de arboles y postes dificulta la tarea de los equipos de emergencia, que ven obstruidos sus desplazamientos por carretera, mientras la compañía Florida Power & Light no ha informado aún cuándo estará en condiciones de reanudar sus servicios.
Más de 525.000 clientes quedaron sin servicio eléctrico en el condado de Miami-Dade, 477.000 en el de Broward, y unas 76.000 en Palm Beach, más al norte.
Fuentes policiales de la zona de Plantation, en el norte de Miami, explicaron que una persona murió en el área al ser aplastada por un árbol cuando inspeccionaba los daños sufridos en su caravana.
Otro de los cuatro fallecidos, perdió la vida en Fort Lauderdale, también al norte de Miami, cuando un enorme árbol cayó sobre su automóvil en el centro de la ciudad.
A las diez de la noche (02.00 GMT de hoy, viernes) los vientos huracanados llegaron a superar los 130 kilómetros por hora, con ráfagas de más de 150 kilómetros, y las lluvias afectaban ya a gran parte del sur de Miami, según residentes del lugar.
Las autoridades mantienen la recomendación a la población para que permanezcan en sus casas.
La intensidad del huracán, que se desplazaba a 15 kilómetros por hora, fue mayor de lo que se había pronosticado, por lo que se calcula que los daños sean más cuantiosos de lo inicialmente previsto.
“Nos ha sorprendido la violencia de este huracán y también su trayectoria”, reconoció el meteorólogo Fernando Torres, del CNH, a una emisora de radio local.
Aunque tras tocar tierra “Katrina” se debilitó y se convirtió en tormenta tropical, el CNH advierte de que debido al lento desplazamiento, la tormenta pueda de nuevo recuperar fuerza al entrar en el Golfo de México, y en contacto con las corrientes de aire caliente, convertirse otra vez en huracán.
Ese riesgo supone una amenaza para las costas noroccidentales de Florida y para las del vecino estado de Luisiana, que ya han sido azotados por tres fenómenos tropicales este año.
A falta de tres meses para que concluya la temporada 2005 de huracanes en la región sudoriental del país, ésta ya ha recibido el impacto de 11 tormentas tropicales.
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