KIRCHNER ANALIZÓ CON TOMADA LA EVOLUCIÓN DE LOS CONFLICTOS
La preocupación oficial por la ola de conflictos sindicales motivó ayer un encuentro entre el presidente Kirchner y el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, en la Casa Rosada, en el que analizaron la evolución de las distintas protestas que se llevan a cabo en todo el país.
Según una alta fuente oficial, el primer mandatario se mostró “satisfecho” por no haber recurrido a “medidas extremas” para frenar la ola de reclamos salariales.
Admitió, no obstante, que en el encuentro, realizado por la mañana, hubo expectativa por saber si la comisión interna de delegados de ATE en el hospital Garrahan aceptaría el llamado a paritarias para hoy (cosa que finalmente ocurrió), decisión que descomprimiría el conflicto (sobre lo que se informa en la Pág. 17).
La misma fuente lamentó que no se haya evitado la represión policial en el Aeroparque contra trabajadores aeronáuticos de Lafsa, pero interpretó que “las protestas por solidaridad” protagonizadas por los delegados de subterráneos y por piqueteros aportaron “más molestia a los ciudadanos, pero no se extendieron a otros gremios y perdieron fuerza”.
Para la Casa Rosada, según esta fuente, “hay protestas mediáticas” porque, a su juicio, son pocas y tienen mucha repercusión en los medios de comunicación, pero que en la mayoría de los otros casos hay “discusiones” con los gremios que el Gobierno considera “controlables” y que “no se salen de cauce”,
En tal sentido, la fuente gubernamental destacó que hay más de 200 negociaciones colectivas de trabajo en curso (entre el Estado, los sindicatos y los empresarios) en las que se discuten mejoras salariales, situación que representa “un cuadro más alentador que los cuatro conflictos que aparecen siempre por TV”.
Esta interpretación del Gobierno frente al aparente recrudecimiento de los conflictos es que las protestas más mediáticas no se instalaron permanentemente, sino que son “cíclicas” o “espasmódicas”, como definió anteayer el ministro del Interior, Aníbal Fernández.
Por caso, la fuente consultada destacó que en diciembre último parecía que “se acababa el Gobierno” a raíz de una oleada de conflictos que incluían protestas de los telefónicos, de los recolectores de residuos y de lo trabajadores de los subterráneos. Sin embargo, agregó el vocero oficial, se terminaron solucionando y no hubo una escalada de reclamos, tal como se temía en esos días.
“Actitud positiva”
En la reunión de Kirchner y Tomada, como se dijo, se analizó el caso del hospital Garrahan. En el encuentro se juzgó como “muy positiva” la actitud conciliadora de la conducción nacional de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), que conduce Pablo Micheli (a pesar de que la CTA endureció su postura con el Gobierno), frente a la propuesta concreta de ofrecer 300 pesos remunerativos a los trabajadores del hospital.
Ello fue corroborado luego por los hechos cuando, en la asamblea de delegados, fue determinante la postura negociadora de Micheli, a la que se oponía la intransigencia del delegado del hospital, Gustavo Lerer, que quería continuar el conflicto a toda costa. Es que, con su posición, ATE privilegió la discusión paritaria, que lo sentará en la mesa de negociaciones con el Gobierno.
Respecto de las negociaciones colectivas que se inician en el Garrahan, el Ministerio de Trabajo estableció que en la misma ronda de conversaciones deberán estar los representantes de la Unión Personal Civil de la Nación (UPCN) y los municipales porteños, que también tienen delegados en el hospital.
Por su parte, la cosecretaria general de la CGT, Susana Rueda, definió como “algo extraño” que los delegados del Garrahan no quisieran negociar y consideró que esa actitud no respondía al “verdadero interés de los trabajadores”.
No obstante, criticó a los sectores empresarios que “no asumen la responsabilidad social de la hora” y advirtió que existen sectores productivos que “pueden dar aumentos de salarios y no lo hacen”.
El secretario general de la CTA, Víctor De Gennaro, juzgó que los conflictos son “producto de la concentración de la riqueza en pocas manos”, mientras que para el diputado nacional y economista de la CTA Claudio Lozano, el país “tiene una dispersión de ingresos claramente verificable”, con “salarios que están un 15% por debajo de 2001”.
Protesta
Con un “banderazo salarial y simbólico” frente a la Secretaría de Industria y Comercio, el Frente de Gremios Estatales, integrado por 25 sindicatos del sector público, declaró ayer el estado de alerta y movilización en todo el país ante “la ausencia de respuestas oficiales” a sus reclamos y convocó a un plenario de delegados.
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