KIRCHNER ANUNCIARÁ CRÉDITOS CON TASA DE INTERÉS SUBSIDIADA
Más allá de la estrategia de presión sobre los empresarios supermercadistas y de la alimentación para que bajen sus precios, el presidente Néstor Kirchner procurará hoy atraer a los hombres de negocios para que inviertan. Convocó, a las 9, en el Salón Blanco de la Casa Rosada, a numerosos ejecutivos de primer nivel para que escuchen el programa de créditos por $ 4500 millones que lanzará el Banco Nación para que microemprendimientos, pymes y empresas grandes compren maquinaria.
Kirchner y su ministra de Economía, Felisa Miceli, consideran que la estrategia contra la inflación no se acaba en las ofertas de los supermercados, sino que también debe responder a la creciente demanda con la ampliación de la oferta de sectores que están trabajando cerca del límite de su capacidad instalada. Según el Gobierno, los acuerdos de precios deberían actuar como medida de transición mientras que las empresas se toman el tiempo lógico para decidir e instrumentar las inversiones.
Tal como se decidió en la primera reunión del gabinete de Miceli, el sábado pasado, se ofrecerán préstamos por $ 4500 millones, pero en las últimas horas se optó por que se subsidien las tasas de interés, según adelantó ayer una alta fuente del Gobierno. Sin embargo, entre los empresarios prevalecen dos dudas: cuánto se tardará en instrumentar esta línea y si el Gobierno mejorará el clima de negocios para esos créditos sean tomados.
COMPLEMENTO EN DÓLARES
Además, se prevé que esta medida se complemente con una próxima resolución del Banco Central que permitirá que los dólares depositados en el sistema financiero local (US$ 3500 millones) se puedan prestar no sólo para la exportación, como hasta ahora, sino también para la inversión.
El proyecto del Central, que aún debe discutirse en el directorio, impulsaría a todos los bancos a prestar recursos que hasta ahora se mantienen “bastante ociosos”, según la alta fuente gubernamental. Antes de la devaluación, los bancos podían usar los dólares depositados para cualquier clase de financiamiento, pero la salida de la convertibilidad llevó a que se autorizara su utilización sólo para prestar a los exportadores, cuyas ventas también se cobran en dólares o en otra moneda fuerte.
El Banco Nación, en tanto, ofrecerá los $ 4500 millones en créditos en dólares o en pesos, según la preferencia del deudor. En la actualidad, los préstamos concedidos en el sistema suman sólo 51.600 millones, un 10% del producto bruto interno (PBI), frente al 45% de Brasil.
El financiamiento del banco que presidía Miceli, y que ahora dirige Ricardo Lospinnato, se destinará a empresas nacionales y extranjeras para la adquisición de bienes de capital locales o importados, campos o ganado, y para la renovación tecnológica. El Nación, que fue capitalizado en tiempos de Roberto Lavagna como ministro de Economía, ya cuenta con recursos propios para esa nueva línea.
El banco financiará hasta el 100% de la compra de máquinas nuevas y hasta el 70% de las usadas. El plazo del crédito podrá llegar hasta diez años y la tasa, en principio, iba a alcanzar la Libor (en pesos ronda un 9,5%) más entre seis y ocho puntos adicionales, con lo que en términos concretos oscilaría entre un 15,5 y un 17,5%, menos que el 18% de las líneas actuales del banco estatal. A esas cifras habrá que descontarle la subvención que saldrá de las arcas del Tesoro.
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