KIRCHNER ANUNCIÓ EL FINAL DEL DEFAULT CON UNA "DRÁSTICA REDUCCIÓN" DE LA DEUDA
Como se preveía, el presidente Néstor Kirchner anunció esta mañana, en un extenso discurso de hora y media en la apertura de las sesiones ordinarias en el Congreso, que “ha finalizado exitosamente” el proceso de canje de la deuda en default. Y aunque no dio cifras exactas, sostuvo que terminó con una “drástica reducción” del monto adeudado. También destacó logros de su gestión, criticó con dureza las “políticas erradas del pasado” y apuntó al desafío que viene: “defender con uñas y dientes” a los usuarios en la renegociación de los contratos con las privatizadas.
Kirchner llegó al Congreso con demora, cerca de las 9.20. Su arribo estaba previsto para las 8.30 y el vicepresidente Daniel Scioli lo esperó largamente antes de salir a recibirlo a la explanada del Congreso.
Ya en el recinto, el Presidente definió al canje de la deuda que cerró formalmente el viernes pasado como “el punto nodal de la cuestión argentina”. Y confirmó que el jueves se darán cifras exactas por operaciones de última hora.
“Hemos culminado el proceso y la mayoría de los bonistas han presentado al canje sus bonos. El país ha dejado atrás el default”, arrancó.
Y continuó: “Por primera vez en la historia, la operación ha culminado con una drástica reducción de la deuda del país”.
En su discurso, Kirchner también arremetió contra lo que definió como “las políticas erradas del pasado”. Dijo que quiere “suturar las heridas”. Y criticó: “Los grandes responsables de nuestra decadencia son los que muestran más impaciencia”.
También apuntó a los desafíos que entran como actores principales en la escena posdefault: la normalización financiera y la renegociación de los contratos con las privatizadas. Primero pidió hoy a los sectores productivos que no actúen con “facilismo” sino con “responsabilidad” para la expansión de la economía del país.
“No debemos crear riqueza a partir de la nada, sino a partir de la producción. Cada sector debe actuar con responsabilidad para la expansión de la producción y en nuestra política económica debe ser necesario un tipo de cambio realista”, expresó.
Y prometió a los usuarios defender sus derechos “con uñas y dientes” en la renegociación de los contratos de empresas proveedoras de servicios públicos que está por iniciarse.
“No nos va a temblar el pulso para tomar las decisiones que tengamos que tomar” en esas negociaciones, aseguró, aunque aclaró que a las empresas no se les harán “exigencias exorbitantes” que superen la realidad económica del país.
Además, afirmó que las renegociaciones se realizarán “en el país, conforme a sus normas” sin la participación de tribunales internacionales “que por amañadas interpretaciones” se les atribuyan “supuestas competencias”.
También se ocupó de marcar logros de su gestión, en especial en relación al empleo. Remarcó que en la Argentina se crearon “más de dos millones y medio de puestos de trabajo” y que “el 60 por ciento (de esa cifra) corresponde al sector privado de la economía”.
“Esto significa que la tasa de desempleo se redujo del 25 por ciento al 12 por ciento desde el mayor momento de crisis” en el país, dijo.
Por último, no podía faltar una mención a la política de derechos humanos, uno de los puntales kirchneristas. El mandatario remarcó que “en nuestra Patria asolada por la impunidad de gravísimas violaciones de los derechos humanos es necesario recalcar que no hay democracia ni seguridad ni Estado, sin estado de derecho y sin respeto irrestricto a los derechos humanos”.
“Guardando memoria de lo que nos pasó, sin anclarnos por ello en el pasado, la búsqueda de verdad y justicia y fin de la impunidad son unas de las más preciadas banderas de nuestra sociedad y de nuestro gobierno”, aseveró.
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