KIRCHNER: “ARGENTINA VA A HACER CON SU ECONOMÍA LO QUE MÁS LE CONVENGA”
La Argentina va a hacer con su economía lo que más le convenga”, dijo ayer el presidente Néstor Kirchner, quien agregó: “Preferimos que mucho no les gusten por ahí las cosas a algunos opinadores del FMI y hacer lo que a nuestros países les interesa”. Se refería así al tipo de cambio alto que China insiste en mantener, pese a los reclamos del Fondo. Política que, aseguró, la Argentina debe imitar. Fue una de las coincidencias que el Presidente encontró en su viaje a este país. Pero no la única.
“Estamos tremendamente satisfechos con los resultados de la gira”, resumió Kirchner poco ante de abordar el Tango 01 para iniciar su regreso a Buenos Aires, a donde arribará el sábado por la noche. De sus impresiones del viaje, el Presidente resaltó la posibilidad de nuevas inversiones en la Argentina y la intención del presidente Hu Jintao de visitar el país en noviembre.
Ayer al mediodía, el sol derretía las futuristas torres de Shangai, la ciudad que concentra el mayor poder económico de China. El edificio de 94 pisos que lidera el paisaje pronto quedará bajo: en la otra cuadra comenzaron uno de 110 pisos. Entre ambos, ayer por la calle se vio a un viejecito cargando garrafas en su destartalada bicicleta, mientras los BMW y los Audis tocaban bocina en el endemoniado tránsito local, donde todos creen normal circular a contramano por una avenida.
Kirchner arrancó ayer su día con un desayuno con 20 empresarios chinos de peso. Hubo promesas y preguntas. Lo más concreto, el Grupo Noble, con sede en Hong Kong, anunció que está a punto de empezar la construcción de un puerto cerealero en San Lorenzo, en Santa Fe. “Eso y la firma del convenio por 250 millones de dólares para hacer el paso de Aguas Negras, en San Juan, son las inversiones ya comprometidas que nos llevamos de aquí”, dijo el ministro de Planificación Federal, Julio de Vido.
La cifra está lejos de los US$ 5.000 millones que Lula da Silva anunció como inversiones chinas a poco de volver a Brasil proveniente de Beijing, un mes atrás. Pero todavía queda camino por recorrer. Tanto que al preguntársele ayer a Kirchner cómo evaluaba los negocios cerrados en la gira dijo: “Se van cerrando minuto a minuto, son muy buenos y se van a ver a lo largo de estos meses. Pero creo que la mejor evaluación es la presencia del presidente chino en noviembre en la Argentina”.
Hu extenderá un viaje programado a Chile para visitar Buenos Aires, confirmaron en la delegación argentina, interpretando que ese gesto de acercamiento era una camino mejor para mayores negocios que un anuncio de inversiones.
“Ya lo dije, esta no fue una gira de 10 puntos sino de 12 —reseñó el Presidente—. Estamos tremendamente satisfechos, vemos oportunidades de inversión muy importantes, la posibilidad de profundizar el intercambio cultural, comercial e institucional, así como negocios de variados tipo, desde inversión tecnológica hasta productos de valor agregado”.
Entre los funcionarios de la delegación argentina se notaba ayer cierta aire “chino”, como una pátina de admiración por el proceso que vive este país, que incluye desde un crecimiento de más del 8% anual en una década a un notable incremento en la desigualdad social. De Vido, por ejemplo, destacó lo positivas que resultaban aquí las “políticas activas” del Estado, que aún es accionista de la mayor parte de las empresas. Kirchner lo expresó así: “China está liderando un proceso de transformaciones muy importante, y con una situación heterodoxa del manejo de su sistema. Veo una evolución importante”.
Ante ese planteo, un periodista le preguntó qué aspectos de la política económica china creía aplicables en la Argentina. “Creo que tienen una economía muy competitiva, que tiene un manejo del cambio competitivo —señaló el Presidente—. Es algo que los argentinos tenemos que consolidar, y lo sufrimos durante los 10 años de la Convertibilidad, y eso fue parte del problema que nos tocó vivir en su momento, y esto marca que tenemos que profundizar el sistema del manejo cambiario que tenemos hoy, y siempre mantener vigente un sistema muy competitivo que nos de capacidad de generar nuevas inversiones, más trabajo y dar competitividad a nuestros productos en el mundo”.
Fue allí que este cronista le recordó que la semana pasada, el titular del FMI, Rodrigo Rato, le reclamó a China que revalúe el yuan. Kirchner retrucó: “China debe hacer para su economía lo que más le conviene. La Argentina va a hacer para su economía lo que más le convenga. Eso de ser primeros alumnos en el FMI y que después todos terminemos aplazados, como nos pasó a los argentinos, espero que no les pase a los chinos. Preferimos que mucho no les guste por ahí las cosas a algunos opinadores del Fondo y hacer las cosas que a nuestros países les interesan”. Fue poco antes de subir al avión. Y cuando el FMI demoró su opinión acerca de si Argentina cumplió con las metas comprometidas en el acuerdo vigente sobre todo en cuanto a la relación con los bonistas.
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