KIRCHNER ARREMETIÓ CONTRA LA SIP Y REAVIVÓ LA POLÉMICA
El presidente Néstor Kirchner rechazó ayer con dureza las críticas de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) sobre la situación de la libertad de prensa en la Argentina.
“Yo lo digo con absoluta firmeza: en la Argentina las libertades son absolutamente plenas, tanto como para pensar totalmente diferente como para decir lo que uno piensa”, sostuvo el Presidente durante el acto en el que se entregaron a la Justicia archivos secretos de la SIDE sobre el atentado contra la AMIA.
Kirchner respondió así al informe preliminar que dio a conocer el miércoles una misión de la SIP —una asociación independiente que reúne a los diarios del continente— que se encuentra en el país estudiando la situación de la libertad de prensa y que el martes se reunió con el jefe de Gabinete, Alberto Fernández.
La SIP “está emparentada con el doctor (Claudio) Escribano (subdirector del diario La Nación), quien tanto se ocupó por la libertad de prensa durante la pasada dictadura, y por los periodistas desaparecidos…”, agregó Kirchner con ironía.
“Cuando había periodistas detenidos, periodistas desaparecidos, periodistas torturados, periodistas extorsionados, ahí (realmente) no había libertad de prensa en la Argentina”, dijo en referencia a la última dictadura. Y negó que su administración limite la libertad de expresión.
La misión de la SIP está integrada por el presidente de la asociación y director del diario El Comercio de Lima, Alejo Miró Quesada, y sus antecesores Edward Seatton y el uruguayo Danilo Arbilla. De la misión también participa Robert Cox, quien fue director del Buenos Aires Herald. En 1979 Cox debió abandonar la Argentina por las amenazas de muerte que recibió por denunciar casos de desaparecidos.
Kirchner también fue a la carga contra otro tema: “Esta sociedad (por la SIP), tan preocupada por ver cómo se van a distribuir los fondos (por la publicidad), y dice que hay que darlos a los medios que son más grandes”.
En el mismo tono sarcástico añadió: “Eliminemos entonces el pensamiento de los grupos más chicos de prensa” porque según la SIP, la publicidad se debe distribuir “de acuerdo a la capacidad de venta” de los medios.
De esta forma, Kirchner salió al cruce del preinforme de la SIP que advierte sobre el “desprecio del Gobierno” por el periodismo y sostiene que “la asignación de publicidad oficial se aplica con un criterio que no es objetivo ni sigue pautas técnicas ni profesionales que son calificadas por los periodistas como actos de discriminación favoreciendo a determinados medios y castigando a otros”. Kirchner afirmó que “ser gobierno no significa callarse la boca y aceptar, y ser más amplio porque uno por ahí no coincida con lo que diga determinado medio” y advirtió que “si yo no estoy (de acuerdo) con un medio por más diarios que puedan vender se lo voy a decir”. “Lo importante es decir lo que uno piensa y no ver cómo queda parado mediáticamente porque así fue en la Argentina durante mucho tiempo”, afirmó en alusión a los años 90 y a su estilo de comunicarse directamente con la gente a través de sus discursos, sin la intermediación de los periodistas. Según el Presidente, sus antecesores estaban “más preocupados por lo que decían los medios que por lo que necesita y piensa la gente”. De esta forma, aludió a la crítica de la SIP por el hecho de que Kirchner en 22 meses de gobierno no dio aún ninguna conferencia de prensa.
La misión de la SIP viajó ayer a Neuquén para relevar el estado de la libertad de prensa en la provincia que gobierna Jorge Sobisch. La semana que viene en Panamá se reunirá la Asamblea General de la SIP que emitirá el informe definitivo sobre la Argentina.
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