KIRCHNER ASEGURÓ QUE EL FMI FRACASÓ Y LE PIDIÓ UNA AUTOCRÍTICA
En el escenario montado por los bodegueros, en el marco de la Fiesta Nacional de la Vendimia, el presidente Néstor Kirchner encontró una tribuna propicia para volver a embestir contra el Fondo Monetario Internacional (FMI). Lo hizo con una advertencia dirigida al director gerente del FMI, el español Rodrigo Rato, a quien le recomendó que ese organismo “aporte a la salida argentina” y para que “tenga en claro que el canje no se abre más”, en referencia a la reestructuración de la deuda argentina con los acreedores privados, que cerró el 25 de febrero pasado con un 76,07 por ciento de adhesión.
Kirchner también fustigó a los banqueros italianos porque “sabiendo la situación de la Argentina y su irresponsabilidad al lanzar los bonos, como en su momento el megacanje, estafaron a sus jubilados vendiéndolos uno a uno cuando ya no valían prácticamente nada, pues el país se derrumbaba”.
Estas expresiones fueron recibidas con miradas cruzadas entre empresarios y turistas italianos instalados en la carpa que la bodega Leoncio Arizu (vinos Luigi Bosca) levantó en Luján de Cuyo para servir el tradicional almuerzo de la Vendimia. Algunos lo aplaudieron y otros se abalanzaron luego sobre el Presidente para estrecharle la mano y sacarse fotos junto a él. Predominaba, ante todo, un clima festivo.
Kirchner había hecho preparar el lugar con indicaciones precisas que pronosticaban un discurso cuyo contenido superaría las definiciones sobre la vitivinicultura y los anuncios de obras públicas para Mendoza, entre ellas el futuro tren trasandino, licitación que firmará en breve con el presidente chileno Ricardo Lagos.
“Me dijeron que colocara una tarima de 10 metros de largo y dos pupitres porque quería arriba de esa estructura a los ministros y gobernadores que lo acompañaban”, dijo a Clarín un encargado del protocolo que realizaba los cambios a ritmo frenético.
Luego de los discursos del presidente de Bodegas de Argentina, Angel Vespa, y del gobernador mendocino Julio Cobos, el Presidente se despachó con una nueva crítica hacia las entidades financieras internacionales.
“Los organismos multilaterales y el FMI tienen que hacer su autocrítica porque fracasamos los argentinos pero fundamentalmente fracasó un proyecto económico, financiero y social que el FMI dio y asesoró a los gobernantes argentinos de ese momento”, afirmó.
Luego le disparó directamente a Rato como si estuviera frente a él. Dijo: “Querido amigo Rato, es hora de que ustedes también aporten a la salida argentina y que tengan en claro que el canje no se abre más y que también la Argentina empieza un proceso de desendeudamiento en la etapa que viene”.
La posibilidad de la reapertura de la renegociación cerrada la semana pasada había sido descartada el viernes por el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen. También la rechazó el sábado el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, quien sostuvo que reabrir el canje “tiene posibilidad cero”.
Las expresiones de Kirchner también tuvieron como contexto las gestiones que el ministro de Economía, Roberto Lavagna, iniciará hoy en Washington, donde tiene prevista una ronda de encuentros con el Fondo Monetario y el Tesoro estadounidense.
El FMI hasta ahora no tomó posición sobre la salida del default de la Argentina. Así como Agustín Cartens, número 3 del organismo, dijo que la adhesión lograda “es un muy buen resultado”, el representante italiano, Pier Carlo Padoan, reclamó una negociación de “buena fe” que incluiría la reapertura del canje.
Los banqueros argentinos tampoco quedaron al margen del reclamo del Presidente. Les pidió apostar fuerte al crédito “con tasas compatibles” y a la producción e industria nacionales. Y se dio tiempo, además, para elogiar el crecimiento sostenido de la industria vitivinícola y “el gran triunfo de la producción de Mendoza”, cuya desocupación bajó a menos del 8%, según reveló.
Kirchner se mostró relajado: brindó con la gente, estrechó manos, se paseó entre las viñas y hasta le recordó a un pequeño piquete de estatales que pedían mejoras laborales que “la verdad de cada uno es relativa”.
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