KIRCHNER ASEGURÓ QUE ESTÁN MEJORANDO LA DISTRIBUCIÓN DEL INGRESO Y LAS CIFRAS DE DESOCUPACIÓN
En lo que pareció otra carga contra el ex ministro de Economía Roberto Lavagna, hoy por hoy casi el principal rival potencial con vistas a las elecciones del año próximo, el presidente Néstor Kirchner destacó la mejora de la distribución del ingreso y anunció “noticias sorprendentes” en los próximos días en cuanto a la ocupación laboral.
El mandatario resaltó en La Plata, durante un acto con el gobernador Felipe Solá, la mejora en los indicadores de la pobreza para dar señales de que no hay mejoras “para pocos”, como sostuvo en su discurso que ocurría en los 90. Es prácticamente el reverso de las palabras de Lavagna de ayer, cuando el ex titular del Palacio de Hacienda cargó contra los “distribucionistas de discurso” en una contienda mediática en la que ninguna de las partes menciona explícitamente, por ahora, a la otra.
De cualquier forma, Kirchner intentó mostrarse al margen de cualquier adelantamiento de la campaña del 2007. “Cuando llegue la hora de elecciones, allí vamos, pero ahora no me van a sacar del camino. No voy a entrar en discusiones electorales. Los que tienen tiempo y quieren hacer campaña, la democracia es amplia y se los permite. Pero nosotros que tenemos responsabilidades tenemos que hacer nuestro aporte serio y responsable a la gobernabilidad, a gobernar todos los días”, sentenció el mandatario sobre el final de su presentación en la capital bonaerense.
Además de la carga elíptica contra su ex ministro, el Presidente dio un dato revelador de que el anuncio del índice de desocupación del segundo trimestre que el INDEC planea realizar el jueves próximo sería especial.
“Va haber noticias que asombran en cuanto a la desocupación”, deslizó Kirchner en La Plata. ¿Será acaso que el indicador será de un dolo dígito, objetivo que el Gobierno busca desde hace bastante? Si ese fuera el caso sería trascendente no sólo por el objetivo logrado, sino que implicaría que la doble indemnización dispuesta en la Ley de Emergencia Económica, ahora reducida, quede fuera de curso. En el primer trimestre, el índice fue de 11,4 por ciento, pero hace unas semanas Kirchner había anticipado que estaba en el 10,8.
Los otros tópicos del Presidente fueron bastante similares a los que ya había esbozado en su primera acción del día, con la firma del acuerdo salarial que sube en un 19 por ciento los sueldos de la Unión Obrera Metalúrgica. Hubo críticas a los “economistas neoliberales que critican” y alusiones a que el Estado “tiene que estar allí donde no está el mercado”. Sin alusiones personales, quedó claro de cualquier modo que Lavagna estaba en al menos parte de la mira del disparo.
Por la mañana, con los metalúrgicos, Kirchenr fue igual de concreto: “Algunos tratan de crear una contradicción entre inversión privada y pública, pero llegar adonde no llega el mercado también es fundamental”, había precisado en la conferencia en la Sala de Situación de la Casa Rosada.
Uno y otro discurso parecen la reafirmación de la diferencia de matices que el Presidente mantiene con su ex ministro, y ahora potencial rival pensando en comicios. Así como el Presidente remarcó hoy la necesidad de que el Estado intervenga en las inversiones, y puso el caso de Aguas Argentinas y la francesa Suez como ejemplo, ayer Lavagna había pedido que el Estado no esté ausente pero que no se convierta en un invasor.
Matices, apenas, pero los suficientes como para ir marcando el terreno de una discusión que puede seguir en campaña.
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