KIRCHNER ATACÓ A MACRI Y A LÓPEZ MURPHY
Un día después de haber llamado a la unión nacional y al consenso de los sectores políticos, Néstor Kirchner atacó ayer con dureza la flamante alianza entre Ricardo López Murphy y Mauricio Macri para competir en los comicios de octubre próximo: de manera elíptica, los acusó de haber llevado a la Argentina a la “decadencia” de los años 90 y manifestó que “Dios nos libre” si llegan al poder.
“Estemos atentos porque los que nos llevaron a la decadencia de la década del 90 se organizaron de nuevo, y lo hicieron un 25 de Mayo, para reconquistar el poder, y, si eso ocurre, Dios nos libre”, dijo el Presidente al encabezar un acto en la ciudad bonaerense de Morón.
Aunque no los nombró, sus destinatarios eran, sin margen para dobles interpretaciones, el líder de Recrear y el titular de Compromiso para el Cambio. Anteayer, ambos anunciaron públicamente un acuerdo programático entre sus agrupaciones para competir en las elecciones de octubre.
López Murphy, como candidato a senador nacional por la provincia de Buenos Aires, y Macri, como postulante a diputado nacional por la Capital Federal. Con sus palabras de ayer, Kirchner puso en evidencia el malestar que provocó en la Casa Rosada el lanzamiento de la coalición electoral de centro, y pareció dar marcha atrás con el discurso que pronunció anteayer en Santiago del Estero, donde participó de los actos oficiales por el 195° aniversario de la Revolución de Mayo.
Allí, en un mensaje conciliador, convocó a “la unidad de todos los sectores”. En rigor, en la Casa Rosada provoca inquietud la performance que pueda desempeñar esta coalición, sobre todo en la Capital Federal.
En parte por el desgaste político de Aníbal Ibarra luego de lo de Cromagnon, y en parte por el historial de derrotas del Partido Justicialista en el distrito, el escenario en la ciudad se presenta, a priori, adverso para el oficialismo.
Las críticas contra López Murphy y Macri inauguran el camino de lo que podría ser una campaña política de alto voltaje hasta las elecciones. “Debo ser, de los argentinos, el argentino más atacado por la derecha irracional que torturó, mató e hizo desaparecer a 30 mil argentinos”, señaló el jefe del Estado, ante la mirada de un centenar vecinos, militantes y organizaciones de derechos humanos, que siguieron su discurso en Morón.
El acto estaba convocado para anunciar obras públicas por más de 114 millones de pesos para el distrito y para firmar un convenio con el jefe comunal, Martín Sabatella, por el cual se proyecta la restitución de un inmueble que funcionó como centro clandestino de detención para transformarlo en un museo de la memoria.
“Como presidente y como militante de toda la vida, tomé la causa de los derechos humanos como una causa propia y de todos los argentinos, y fui de frente, permanentemente avanzando sobre temas que muchos quisieron tapar con leyes de obediencia debida y punto final”, afirmó el Presidente.
KOSTEKI Y SANTILLÁN
El público reaccionaba ante sus palabras. Poco después de que un miembro de la agrupación Hijos reclamó “juicio y castigo” para los asesinos de los piqueteros Maximiliano Kosteki y Darío Santillán, Kirchner reivindicó su política de derechos humanos y prometió “seguir avanzando”.
Alberto Santillán, padre de Darío, cuestionó ayer, en forma paralela a las consideraciones presidenciales, la falta de asistencia oficial para el esclarecimiento de esas muertes. “Con toda autoridad moral lo digo: siempre voy a estar al frente, queridas madres y queridos organismos de derechos humanos, jugando con todas mis fuerzas por esos hermanos y compañeros míos”, dijo, en referencia a la represión ilegal de la última dictadura.
“Me tocó tomar una Argentina en el infierno, que se desplomaba”, aseveró, al destacar los avances alcanzados en sus “dos añitos” de gestión. “Claro que estamos en el infierno, pero estamos avanzando en temas fundamentales”, enfatizó. Y enumeró las áreas sobre las que afirmó que se ha avanzado: “la exclusión, la indigencia, la pobreza, el desempleo, el canje y la renegociación de la deuda”.
Según dijo, en estas cuestiones “hay que poner la cara y todo lo que hay que poner todos los días, y a veces en soledad, para sostener la Argentina”. “Ojalá tuviera la posibilidad de no equivocarme nunca, pero ustedes vieron lo que le pasó a la Argentina con el presidente autista y con el presidente infalible; miren dónde fuimos a parar. Yo acierto y me equivoco, pero pongo todo lo que tengo para que esta Argentina pueda ir adelante”, concluyó.
Kirchner estuvo acompañado por el gobernador bonaerense, Felipe Solá, y por los ministros de Defensa, José Pampuro; de Planificación Federal, Julio De Vido, y del Interior, Aníbal Fernández.
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