KIRCHNER BRINDÓ POR CRISTINA 2007 Y ABRIÓ EL CAMINO A MÁS CONJETURAS
Primero jugó al fútbol, como acostumbra los sábados a la mañana las veces que se queda en la Quinta de Olivos. Después de la ducha de rigor llegó el asado (cordero patagónico) y por fin el brindis que sorprendió a todos: “Por Cristina presidente en el 2007”, dijo Néstor Kirchner. El selecto grupo de invitados chocó sus copas sin emitir comentario alguno.
El sugestivo brindis se produjo en el quincho de la Quinta de Olivos, el sábado 25 de febrero, día del cumpleaños 56 de Kirchner. Cristina también levantó su copa, sonrió, pero no abrió la boca. Los ministros y funcionarios —unos diez en total— también intercambiaron sonrisas, pero no pudieron disimular el incómodo momento, ya que muchos de ellos trabajan por la reelección de Kirchner.
¿Renuncia entonces Kirchner a ser reelegido? Si hay que guiarse por lo que dijo en el festejo de su cumpleaños parece que sí. Además, en los últimos meses el Presidente les ha dicho a varios periodistas —en charlas confidenciales— que no quiere ser reelegido y que él se irá satisfecho a su casa si baja la desocupación a un dígito y logra disminuir a niveles tolerables la pobreza y la indigencia.
Pero al mismo tiempo, luego del triunfo electoral del 23 de octubre arrancó una movida a favor de la reelección alentada por declaraciones de gobernadores y dirigentes kirchneristas.
Y ya en noviembre pasado se presentó en sociedad “Compromiso K”, que sorprendió al mundo político con un gran acto en Parque Norte, en donde el secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini, llamó a construir un movimiento para defender el proyecto del Presidente. Y si bien no habló de reelección, para los dos mil funcionarios que estuvieron allí (entre ellos varios gobernadores y medio Gabinete) quedó en claro que la propuesta es la construcción de una coalición para competir por un segundo mandato de Kirchner.
Liderado por Zannini, “Compromiso K” tiene como cabezas visibles a dos pingüinos puros: el legislador por Santa Cruz Olaf Aasef y Rudy Ochoa (muy cercano a Kirchner), y al porteño Damián Barijhoff.
Y aunque esta agrupación no tiene muy claro el rumbo y ya comenzaron disputas de poder con otros dirigentes kirchneristas, la idea de la reelección comenzó a instalarse en la sociedad y nadie desde el Gobierno hizo nada por desactivarla.
Al contrario, hasta en algunos estadios de fútbol pudo apreciarse publicidad estática con la leyenda “Kirchner 2007”.
Sin embargo, el primer mandatario brindó con unos pocos amigos y funcionarios por la candidatura de su esposa, la senadora Cristina Fernández.
La mayoría de los dirigentes oficialistas consultados por Clarín —que pidieron reserva de sus nombres— estiman que la realidad le impondrá a Kirchner buscar un segundo mandato. Se preguntan también ¿qué hará Kirchner si Cristina llega a la Presidencia? Y además se preguntan: ¿la gente creerá que es Cristina la que manda?
En cambio otros peronistas que bordean el poder y aceptan a Kirchner a regañadientes aseguran que el Presidente calla porque espera el momento oportuno para lanzarse al ruedo. Recuerdan que Kirchner fue intendente de Río Gallegos, que en 1991 ganó la gobernación y que antes de finalizar su primer mandato promovió la reforma de la Constitución provincial y consiguió la reelección. Y que en su segundo turno impuso la cláusula de reelección indefinida y obtuvo su tercer mandato consecutivo, que interrumpió para jurar como Presidente.
Los que quieren poco a Kirchner aseguran que tendría que ocurrir un acontecimiento extraordinario para que no intente seguir otros 4 años en la Casa Rosada. Suponen que alguien que supo construir un liderazgo tan fuerte como el suyo, que destruyó al duhaldismo en pocos meses, que disciplinó a los gobernadores propios y ajenos, buscará quedarse en el poder todo lo que pueda, es decir 8 años y medio.
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