KIRCHNER BUSCA ALIADOS PARA SANCIONAR LAS LEYES
Cuando faltan veinte días para la renovación parlamentaria, y mientras define sus autoridades en la Cámara de Diputados, el oficialismo comenzó a tender puentes con sectores de la oposición para lograr la aprobación de sus proyectos. A poco de andar, dos interlocutores aparecen más viables para este cometido: el PJ bonaerense y la nueva conducción de la UCR.
Resultó sugestivo, de hecho, que el bonaerense José María Díaz Bancalari, titular del bloque Peronista Federal, visitara dos veces en los últimos días la Casa Rosada para entrevistarse con el presidente Néstor Kirchner. Además, el viernes último se realizó, en el más absoluto secreto, una reunión en la Jefatura de Gabinete con diputados bonaerenses para destrabar dos leyes clave para el Poder Ejecutivo: la prórroga de los impuestos que vencen a fin de año y el presupuesto 2006.
Como se sabe, el oficialismo no tiene la mayoría suficiente (129 votos positivos) para aprobar la prórroga de impuestos, los cuales resultan vitales para garantizar la pauta de ingresos del presupuesto. A la hora de buscar ayuda, escogió al PJ bonaerense que, si bien guarda objeciones a las iniciativas, tiene una postura más flexible que el resto de la oposición: exige que se prorroguen sólo hasta 2006 los polémicos impuestos e insiste en una pronta reforma impositiva integral. Fuentes inmejorables indicaron a LA NACION que hay buena disposición en el Gobierno para un entendimiento.
Esta sintonía con el PJ bonaerense no se traducirá, al menos en lo inmediato, en un ingreso en tropel de los diputados derrotados en las últimas elecciones al oficialismo. Guardarán las formas por ahora, pero el sector más conciliador no descarta unir fuerzas hacia fines del año próximo con vistas a los comicios presidenciales de 2007.
No resultó casual, de hecho, que Díaz Bancalari y Kirchner hayan conversado sobre la posibilidad de que éste asumiera la presidencia del PJ el año próximo. Claro que el sector más duro del duhaldismo no tolera, por ahora, la más mínima insinuación de que habrá unidad nuevamente con el oficialismo. Díaz Bancalari transita por un filo delgado de equilibrio.
En el oficialismo el clima interno tampoco es calmo. Hay una enorme expectativa en torno de quién será el elegido por el presidente Kirchner para comandar el futuro bloque PJ-Frente para la Victoria a partir del 10 de diciembre. Los pasillos parlamentarios están plagados de rumores, se dice que será un hombre joven del Norte, pero todavía no hay fumata.
El misionero Juan Manuel Irrazábal y el salteño Juan Urtubey cruzan los dedos, mientras el rionegrino Osvaldo Nemirovsci todavía seguiría en carrera. Se prevé que tal vez para el próximo miércoles, cuando se reúnan por primera vez los diputados actuales con los electos, haya una definición.
¿Ruptura radical?
El oficialismo celebró la asunción, el miércoles último, del rionegrino Fernando Chironi como titular del bloque radical en reemplazo del catamarqueño Horacio Pernasetti. Lo perciben como más abierto al diálogo que el otro postulante para ese cargo, el chaqueño y presidente del partido, Angel Rozas, que nunca negó que la Cámara de Diputados sería su trampolín para pelear por la presidencia en 2007.
Claro que también Chironi, que reafirmó la vocación opositora de la UCR, deberá trabajar y mucho para recomponer su bloque. De hecho, una quincena de legisladores con peso propio (además de Rozas, el cordobés Mario Negri y el ex gobernador mendocino Roberto Iglesias) amenazan con separarse del bloque si sus demandas no son atendidas.
“Un sector con clara miopía política impuso una nueva conducción con criterio de cooperativa, avalado por Luis «Changui» Cáceres, Leopoldo Moreau, Rafael Pascual y Federico Storani, y dejó afuera voces importantes de la renovación partidaria”, se enojó uno de los referentes del sector rebelde.
Aunque desde el sector de Chironi aseguran que la sangre no llegará al río, una eventual ruptura traería consigo un verdadero drama para la UCR en la Cámara baja. Es que de dividirse, el radicalismo dejaría de ser segunda minoría y perdería el derecho a presidir estratégicas comisiones.
La UCR escogió al chubutense Fortunato Cambareri como vicepresidente segundo, si es que el bloque se mantiene unido; caso contrario, ese lugar le correspondería al Peronismo Federal, que postula al bonaerense Eduardo Camaño, o bien al interbloque de partidos provinciales que lidera Pro, que busca imponerse numéricamente a los bonaerenses. En caso de conseguirlo, su representante será la neuquina Alicia Comelli (Movimiento Popular Neuquino).
El presidente de la Cámara de Diputados, en tanto, ya está definido: será Alberto Balestrini, que abandonará la intendencia de La Matanza para retornar a los pasillos parlamentarios.
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