KIRCHNER, CERCA DE SER DADO DE ALTA
Entre mañana y el miércoles Néstor Kirchner tendrá el alta médica, aseguró anoche su médico de cabecera, Luis Buonomo. Según evaluó el facultativo -luego de transcurrido el quinto de día de convalecencia del agudo cuadro estomacal que derivó en la internación-, el Presidente se encuentra en franca mejoría “excepto los glóbulos rojos, que se recuperan en forma más lenta”.
El viernes último, Buonomo había adelantado que la gastroduodenitis aguda requería de 7 a 10 días de internación, aunque había admitido que el alta “dependía de una negociación constante con el Presidente”. Anoche, el médico se mostró levemente triunfal: “todo sigue fantástico, imagínense que ya pasamos el quinto día de internación”, dijo.
Mañana, o a más tardar el miércoles, Kirchner no sólo estaría listo para dejar el hospital, sino también para trasladarse a Buenos Aires y retomar su tarea en la Casa Rosada. “El nunca dejó de estar al tanto de las grandes decisiones, el filtro era sobre asuntos menores”, dijo el médico, única voz oficial en estos días.
Un cielo absolutamente gris vio por la ventana Kirchner cuando se despertó en sus primeras Pascuas como Presidente. Hace un año, el frenesí de la campaña electoral era el centro de su vida. Ayer en la habitación 213 del hospital regional continuó con el reposo y la dieta obligados, aunque se le permitió probar la clásica rosca pascual.
Pasadas las 10 de la mañana, el obispo Alejandro Buccolini pidió por la salud del jefe de Estado en la misa realizada en el hall central del hospital. “Tenemos al señor Presidente en este hospital, que el Señor lo ilumine en su Gobierno, logre recuperar su salud y pueda realizar el camino que todos estamos esperando”, afirmó durante la homilía donde tampoco faltaron reflexiones sobre el país.
“Le pido a Jesús que podamos tener cambios en el ámbito familiar y nacional, que podamos tener tiempos nuevos, tiempos distintos, superadores, tiempos de paz social y crecimiento”, afirmó el obispo y rogó también para que la luz pascual “ilumine a los gobernantes y dé la capacidad a todo el pueblo de trabajar juntos y superar esta crisis fenomenal en el nivel cultural y social”.
Buccolini, a cargo de la diócesis de Santa Cruz y Tierra del Fuego, pidió por la mejora de las condiciones sociales, “por la paz, el trabajo y que desaparezca la violencia”. A la misa asistió el médico presidencial, facultativos de guardia y pacientes.
Buenas noticias
Buonomo fue otra vez el único que ofició de vocero presidencial. “Como dicen los americanos «not news, good news (si no hay noticias, hay buenas noticias)»”, dijo el médico en el parte matinal al explicar que no había cambios ya que el Presidente había pasado una noche sin contratiempos.
“Los últimos exámenes de sangre han demostrado que sus glóbulos rojos están en su lenta recuperación”, agregó, en tanto que aclaró que “todas sus funciones renales y cardiovasculares están dentro de los parámetros esperados”.
El hermetismo que rodeó al jefe del Estado durante todas las jornadas que pasó internado en esta ciudad impidió acceder a mayores detalles de su vida en el segundo piso de la sala de Cirugía. Muy pocas personas llegaron a su habitación. Por la mañana estuvieron Juan Bontempo, ministro de Gobierno de Santa Cruz y hombre de gran cercanía con el Presidente, y el mediodía lo pasó con su hijo Máximo, su esposa y senadora justicialista, Cristina Fernández, y los secretarios del matrimonio.
La senadora se convirtió sin duda en la figurita más difícil del fin de semana. Desde que al mediodía del viernes Kirchner fue internado, la legisladora eludió todo contacto con la prensa. Incluso, algunos medios se acercaron a su residencia para intentar alguna declaración, pero no obtuvieron resultados.
Ella alternó las horas entre la habitación 213 donde está internado su esposo y su casa. El breve traslado lo realiza a bordo de una camioneta 4×4 o bien con su hijo Máximo. Carlos Zannini, secretario legal y técnico de la Presidencia y el gobernador santacruceño, Sergio Acevedo, repitieron las visitas. El mandatario provincial aseguró haberle sugerido a Kirchner que reposara un par de días más en Santa Cruz hasta reponerse totalmente.
El jefe del Estado almorzó pollo en tanto que uno de sus secretarios llevó alimentos y bebidas para los que le hacían compañía. Según detalló un hombre con ingreso en su habitación, el Presidente guarda cama, habla por teléfono y se mantiene informado. También se hicieron arreglos para que pudiera ver los partidos de fútbol por televisión codificada.
Por último, Buonomo dijo ayer que Kirchner podría continuar su recuperación en la residencia de Olivos, pero no descartó que también pueda hacerlo en su casa de Río Gallegos.
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