KIRCHNER, CON CAUTO OPTIMISMO EN LA NEGOCIACIÓN CON BONISTAS
El presidente Néstor Kirchner inicia hoy su agenda oficial en esta ciudad dominado por un cauteloso optimismo en que podrá alcanzar un acuerdo con los tenedores de bonos en default de la deuda.
Altas fuentes de la delegación argentina comentaron también a Clarín que “cada vez parece más firme la posibilidad” de que un 60 por ciento de los tenedores de bonos acepte la oferta de reestructuración tal como fue presentada por el Gobierno argentino. Según comentó uno de ellos a Clarín, existe la creencia de que con el resto habría que resolver la disputa mediante juicios.
La estimación es que la SEC norteamericana recién se expediría entre la última semana de setiembre y la primera de octubre. Hasta entonces, la estrategia del Gobierno sería: “Si no está roto, no lo arregle”; es decir, interferir lo menos posible.
Por eso, el silencio presidencial fue también una manera prudente de no arriesgar lo que algunos miembros de la comitiva juzgan como un “buen impacto” del cambio de guardia en el Banco Central, con la salida de Alfonso Prat-Gay y su reemplazo por Martín Redrado.
Anoche, el balance que hacían algunos colaboradores del presidente Kirchner era que “no hubo sacudones”, aunque admitían que para medir el verdadero impacto que el cambio pudiera tener en estas latitudes se debía esperar al menos hasta hoy, o quizá mañana.
Por lo pronto, hoy temprano se presentará el titular del Fondo, Rodrigo Rato, ante el Consejo de las Américas. Y aunque no se espera que en su discurso ante los inversores y empresarios norteamericanos se refiera específicamente a la Argentina, todos aguardan qué ocurrirá a la hora de las habituales preguntas del público, entre los que seguramente se sentarán los financistas que representan a los tenedores de bonos en default.
Por eso, con el típico gesto de cerrarse los labios con un cierre, Kirchner hizo mutis por el foro cada vez que alguien le preguntó ayer sus planes, sus expectativas o cómo veía el panorama de los acreedores y las posibilidades de una reestructuración satisfactoria de la deuda.
“Gestionar y no hablar”, dijo únicamente, al ser consultado por Clarín. Y luego no largó más prenda.
Pero por la tarde sí habría hablado largo y tendido de esos climas y perspectivas, durante una extensa caminata privada por Manhattan. Los que lo escucharon dicen que “se mostró optimista” con la marcha de la economía y las posibilidades de alcanzar un acuerdo tal y como está planteado con los bonistas. Pero también quiso saber cómo era el panorama local, qué se decía en los diarios y en los corrillos financieros, explicó una alta fuente de la comitiva.
La actitud cautelosa se mantuvo aun para definir el reemplazo de Martín Redrado en la Secretaría de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería. Kirchner habría recibido de buen grado la propuesta de nombrar a Alfredo Chiaradía, actual representante de Argentina ante la Organización Mundial de Comercio, de quien dijo tenía buenas referencia. Pero no avanzó tampoco hacia una confirmación inmediata de su designación.
El mensaje público del Presidente a los inversores será recién el miércoles, en su propia presentación ante el Consejo de las Américas, que se hará en el Hotel Sheraron. La amplitud del auditorio se juzgaba ayer como “un buen indicio” de que no habrá excesivas hostilidades a la hora de las preguntas.
En cambio, otros encuentros quedaron fuera de agenda, como una eventual reunión con representantes de organizaciones judías, luego del fallo del tribunal oral que absolvió a todos los acusados del atentado contra la AMIA.
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