KIRCHNER CON RÉCORD DE DECRETOS EN UN AÑO
Aunque tiene mayoría en ambas cámaras del Congreso, durante el primer año de su gobierno el presidente Néstor Kirchner dictó 67 decretos de necesidad y urgencia (DNU), tres más de los que Carlos Menem había firmado en el mismo período y 29 más que Fernando de la Rúa.
Hasta el 25 de mayo de 2004, al cumplir un año exacto de mandato, Kirchner llevaba firmados 67 DNU, contra 64 que había dictado Menem y 38 De la Rúa, mientras que Raúl Alfonsín firmó 10 durante todo su mandato.
En esos doce meses, Kirchner además envió 72 proyectos de ley al Congreso, aunque 24 de ellos estuvieron referidos a la aprobación de tratados y acuerdos internacionales, cuya ratificación parlamentaria es un procedimiento obligado y de rutina, mientras que los 48 casos restantes sí se refirieron estrictamente al trazado de políticas públicas.
Estas son algunas de las conclusiones de un trabajo de Delia Ferreira Rubio y Matteo Goretti, del Centro de Estudios para Políticas Públicas Aplicadas (Ceppa). “Para definir políticas públicas el Presidente recurrió en 48 casos al Congreso, mientras que en otros 67 casos actuar por sí solo, asumiendo las facultades legislativas del Congreso a través de los ONU”, señaló a LA NACION Ferreira Rubio.
Para Goretti, ese dato muestra un estilo de gobierno: “El Presidente gobierna solo”, destacó.
Los DNU son decretos con fuerza de ley que el Presidente está habilitado a dictar, según lo establece el artículo 99 de la Constitución reformada en 1994, “solamente cuando circunstancias excepcionales hicieran imposible seguir los trámites ordinarios previstos constitucionalmente para la sanción de las leyes, y no se trate de normas que regulen materia penal, tributaria, electoral o el régimen de los partidos políticos”.
El trabajo no incluye a los ex presidentes Eduardo Duhalde, Adolfo Rodríguez Saá, Ramón Puerta y Eduardo Camaño por considerar que fueron gobiernos de transición, en medio de un contexto de crisis y no comparables a las gestiones normales.
Tampoco pretende mirar más atrás del gobierno de Alfonsín. Es que entre 1853 y 1983, desde el inicio de las presidencias constitucionales, sólo se habían dictado 25 DNU. En cambio, desde el retorno de la democracia, “esa forma de gobernar perdura y se acrecienta”, explicó Goretti.
Asignación de recursos
La investigación de los especialistas analiza los temas que fueron materia de decretos durante el primer año de gobierno (ver infografía) y concluye que 28 de los 67 DNU firmados por el presidente Kirchner se ocupan de la asignación de recursos del Estado, pues involucran modificaciones al presupuesto nacional, obras y servicios públicos, beneficios fiscales y contrataciones directas.
Otras áreas que fueron objeto de decretos por parte de Kirchner fueron salarios y jubilaciones, emergencias, sistema financiero, deudas y competencias ministeriales, entre otros.
Goretti y Ferreira Rubio, que estudian el tema desde 1989 y ya expusieron sobre “Gobierno por decreto” en las universidades de Oxford, Chicago y Cambridge, señalaron las situaciones de emergencia o la existencia de un Congreso adverso como las excusas que suelen utilizar los gobiernos de turno para justificar el uso de esta herramienta extraordinaria.
Sin embargo, el justicialismo es mayoría en ambas cámaras parlamentarias y de los 72 proyectos enviados por el Poder Ejecutivo al Congreso, 25 fueron convertidos en ley, otros 23 tienen media sanción y los 24 restantes están en estudio o con dictámenes listos para su tratamiento, explicaron los investigadores del Ceppa.
Velocidad parlamentaria
El trabajo, además, describe la velocidad del Parlamento cuando el Presidente lo requirió, por ejemplo cuando los legisladores aprobaron la intervención en Santiago del Estero o la modificación en la facultad de intervención al PAMI en sólo 48 horas.
“Si hasta ahora, que tenía un Congreso con una mayoría disciplinada, el Poder Ejecutivo recurrió tantas veces al DNU, no se qué pasará si las internas del PJ dificultan la acción del Congreso”, se preguntó Ferreira Rubio.
En cuanto a la emergencia de los casos, LA NACION publicó, al cumplirse 8 meses de gestión oficial, que asuntos como el traslado del feriado del 12 de octubre o la aprobación de la farmacopea nacional merecieron ser materia de decretos en 2003.
En tanto, en lo que va de 2004, Kirchner, mediante DNU, autorizó préstamos del Tesoro para un fondo fiduciario, controlado por la Secretaría de Energía, para el mantenimiento del sistema de estabilización de precios; suspendió el pago de deudas tributarias con bonos de la deuda pública; autorizó contrataciones directas para el Consejo Nacional de la Niñez; prorrogó la ley de refinanciamiento hipotecario y la doble indemnización por despido, y subió el monto máximo de remuneraciones sujetas a aportes.
Además, condonó la deuda del Instituto Nacional de Cine (Incaa) y prorrogó el tope salarial de $ 3000 para funcionarios. Sin embargo, seis días después de cumplir un año de gestión, elevó ese tope a $ 6000, aunque fue necesario un segundo decreto, pues habían omitido incluir al vicepresidente de la Nación en el aumento.
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