KIRCHNER DEFENDIÓ LOS ACUERDOS FIRMADOS CON CHINA
Serio y con un tono de voz más grave que el habitual, el presidente Néstor Kirchner llegó a esta humilde ciudad de 90.000 habitantes acompañado por medio gabinete y con un objetivo prioritario: defender los acuerdos comerciales suscriptos con China, que el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, terminaba de anunciar en la Casa Rosada, y aclarar que no le gusta “vender ilusiones”.
El Presidente se encargó de ubicar las negociaciones con el gobierno chino en el centro de la escena. “Hemos hecho un buen acuerdo para la Argentina”, afirmó Kirchner a los periodistas que lo aguardaban en el aeropuerto, poco antes de compartir un acto con el gobernador chaqueño Roy Nikisch (UCR), y anunciar obras de infraestructura, salud y educación en este distrito por un valor total de 430 millones de pesos.
Kirchner dedicó los primeros minutos de su visita, que no duró más de dos horas, a contestar a los empresarios e industriales que anteayer expresaron sus reparos por los eventuales perjuicios económicos que traerían aparejados los acuerdos con China.
“Hemos levantado todas las barreras fitosanitarias para que puedan entrar (a China) las carnes y los productos agrícolas” afirmó el Presidente, y agregó que “hemos garantizado total y absolutamente que todas las industrias que necesiten protección la tengan”.
Luego de la controversia desatada por el monto eventual de inversiones del acuerdo bilateral, Kirchner dio precisiones. “En cinco años más estarán entrando, estaremos exportando cuatro mil millones de dólares más” expresó el jefe del Estado, y se subió a la camioneta que lo llevó, por un camino de tierra, al Club Acción, dónde se desarrolló el acto oficial.
Allí lo esperaban unas dos mil personas, en su gran mayoría militantes del Partido Justicialista (PJ) y del movimiento piquetero Barrios de Pie, a pesar de que en el acto estuvieron el gobernador y el intendente de esta ciudad, Carim Peche, que son radicales.
Acompañado por el gobernador de Formosa, Gildo Insfrán, y los ministros Aníbal Fernández (Interior), Julio De Vido (Planificación Federal), Alicia Kirchner (Desarrollo Social) y Ginés González García (Salud), el Presidente destacó que las inversiones de la Nación proyectadas en el Chaco (pavimentado de rutas, asistencia financiera a productores algodoneros, viviendas, gasoductos en el noroeste, ejecución de obras hidráulicas y acueductos, entre otros) “son un acto de justicia”.
También prometió regresar “para ver cómo van los proyectos” y pidió a los chaqueños que “si se paran (los trabajos de infraestructura), me avisen”.
Entre otros anuncios, Kirchner destacó que el Estado se hará cargo del déficit previsional local, por un monto total de 128 millones de pesos. González García puso en marcha el Plan Nacer, que dará cobertura médica a 13.000 niños menores de seis años y mujeres embarazadas por un valor de 20 millones de pesos. La ministra Kirchner, en tanto, entregó pensiones graciables a personas con más de siete hijos, se anunciaron becas y la entrega de textos para estudiantes.
Silbidos e insultos
Unos minutos antes de ello, Nikisch había agradecido la presencia de Kirchner en su provincia. “Este es un gesto noble de un presidente que pretende gobernar para todos los argentinos”, dijo el gobernador, mientras los peronistas le dedicaban silbidos e insultos que Kirchner rechazaba moviendo sus brazos hacia delante.
El intendente local se permitió recordar que “el 65 por ciento de los chaqueños no tiene agua potable”, mientras el Presidente asentía.
Cuando le tocó hablar, el mandatario no se privó de lanzar dardos contra el líder de Recrear, Ricardo López Murphy, y la jefa de Afirmación de una República de Iguales (ARI), Elisa Carrió -de origen chaqueño-, que, en los últimos días, se mostraron críticos del acuerdo comercial con China.
“El problema de algunos es que crecen y se olvidan de sus hermanos de la provincia”, dijo Kirchner en obvia referencia a Carrió.
Sin nombrarlo, el Presidente también acusó a López Murphy de “formar parte de un gobierno que se tuvo que ir por la puerta de atrás”, en referencia a la administración de Fernando de la Rúa, y lo incluyó entre quienes “critican y quieren que a la Argentina no le vaya bien”.
Kirchner volvió a pedir al Fondo Monetario Internacional (FMI) “que no se haga el tonto, y haga una autocrítica por lo que pasó en la Argentina”, mientras los piqueteros oficialistas lo hicieron sonreír con el cantito “Néstor, seguro, al Fondo dale duro”.
Cuando terminó el discurso, Kirchner volvió a sus ritos de costumbre: eludió a los custodios y avanzó hacia la gente, besó bebes, abrazó a policías, firmó autógrafos y regresó al estrado para dedicar “un homenaje a las víctimas de la masacre de Margarita Belén” ocurrida en la dictadura militar.
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