KIRCHNER FESTEJÓ EN LA CASA ROSADA EL TRIUNFO ARGENTINO
Empleados y periodistas acreditados en la sede gubernamental, en tanto, siguieron las alternativas del partido de la selección en un televisor gigante de 56 pulgadas en la Sala de Conferencia y dieron el “toque de color” a los festejos por la clasificación para la segunda ronda del campeonato mundial.
El presidente canceló todo tipo de actividad oficial para la mañana y permaneció en la Quinta de Olivos para ver por televisión el partido, acompañado por el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, el secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini.
La primera dama, Cristina Fernández de Kirchner, en tanto, estuvo de visita esta mañana en la ciudad de Montevideo para asistir a una cumbre de representantes de la Comunidad Sudamericana, según informaron los voceros de prensa habituales.
Aunque en la Casa Rosada trataron de mantener en reserva detalles de cómo Kirchner y los funcionarios vieron el partido de la Selección, se supo que el ministro del Interior, Aníbal Fernández, siguió las alternativas del juego en su despacho con su secretario privado.
Cinco minutos antes del comienzo del partido concluyó una reunión con delegados del Sindicato de Camioneros que están en conflicto con supermercadistas de origen chino.
El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, se retiró de su oficina minutos antes del inicio del partido rumbo a la Quinta de Olivos para ver el partido con Kirchner, a pesar de que su vocero decía hasta este mediodía que permaneció en su despacho de la Casa de Gobierno.
En declaraciones radiales, cuando se le preguntó si tenía alguna cábala, Fernández respondió: “Hago lo que hago siempre: cuando avanza el equipo cruzo los dedos, y cuando avanza el contrario hago los cuernos”.
El secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, por su parte, permaneció en la sede gubernamental.
Mientras los funcionarios se mantenían recluidos en sus oficinas, empleados administrativos, periodistas, personal de limpieza y hasta los pintores que están realizando trabajos de arreglo en la sede gubernamental se unieron para festejar cada uno de los goles de la Selección Nacional.
El festejo estuvo teñido de gorros, banderas argentinas y cornetas blancas y celestes y un cántico al unísono cuando Lionel Messi hizo el sexto gol frente a Serbia y Montenegro: “Es un afano, suspendanlo”.
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