KIRCHNER FIRMÓ EN BOLIVIA UN ACUERDO PARA GARANTIZAR LA PROVISIÓN DE GAS
El lugar de la cita, sus pobladores, el clima y el ánimo general no podían ser más amigables de lo que fueron. Ayer en la colonial ciudad de Sucre, en Bolivia, los presidente Carlos Mesa y Néstor Kirchner firmaron el “protocolo adicional al acuerdo parcial sobre integración energética” entre los dos países. Si el presidente Mesa logra que el Congreso apruebe la nueva ley de hidrocarburos que se debate en plena furia desde esta semana, el acuerdo con Buenos Aires permitirá a Bolivia aumentar las ventas de gas hasta 20 millones de metros cúbicos diarios a la Argentina, para abastecer sobre todo a 7 provincias del noreste.
Para ello se prevé una inversión de alrededor de 1.000 millones de dólares en la construcción del nuevo gasoducto que atravesará dicha región a lo largo de 1.500 kilómetros, y se conectará con la red nacional.
“Creo que estamos dando un verdadero ejemplo de ese espíritu latinoamericano, que estamos dando un verdadero gesto de integración regional y un verdadero gesto de emprendimiento entre los líderes de Bolivia y Argentina”, dijo el presidente Kirchner.
Una cosa que impresionaba en esta ciudad que tiene plazas y edificios de más de 400 años de antigüedad, era la calidez con la que recibieron a Kirchner. “Néstor”, le gritaban y a Mesa “Presidente”. Ambos mandatarios se reunieron primero en el Hotel Plaza, conversaron a solas, y caminaron saludando a la gente por añeja plaza 25 de mayo. Entonces se subieron al palco de la llamada Casa de la Libertad junto a al ministro de Planificación, Julio de Vido, y el vicecanciller Jorge Taiana. Por el lado boliviano estaba el canciller Juan Ignacio Siles y el ministro de Hidrocarburos y Minería, Guillermo Torres.
A un costado del palco, estaban los gobernadores de Misiones, Carlos Rovira; de Corrientes, Ricardo Colombi; de Formosa, Gildo Insfrán; de Chaco, Roy Nikisch; de Santa Fe, Jorge Obeid; y de Jujuy, Eduardo Fellner.
Mesa le garantizó al pueblo boliviano que el acuerdo con Argentina “va a respetar rigurosamente las normas de hidrocarburos que apruebe el Congreso nacional, y que promulgue el presidente de la República”. Los partidos de la oposición, básicamente la izquierda de Evo Morales, guardan importantes diferencias con el gobierno de Mesa, pero sobre todo por la regalías que se cobrará a las empresas extranjeras, y por la forma en que se manejarán los derechos del Estado sobre los hidrocarburos.
Pero Mesa arremetió y mirando a Kirchner dijo que la venta de 20 millones de metros cúbicos de gas diarios a la Argentina, van a representar para Bolivia la duplicación de sus exportaciones e ingresos para el país y para la región a partir de 2007, cuando estará en pleno funcionamiento del gasoducto. Sobre este negocio se han mostrado y interesadas empresas como Techint, y Repsol YPF. Bolivia tuvo esta semana una gran noticia al confirmarse el hallazgo de nuevas reservas, que ese calcula son un 20% de las actuales. El acta firmada por los presidentes contempla la construcción de “una planta de separación de líquidos de gas natural en la zona fronteriza cuyo producto podrá ser exportado a terceros países”, que sería construida en territorio boliviano.
El “Protocolo” firmado por ambos presidentes no precisa el precio futuro del fluido, especifica que será por 10 años que podrán luego ser prorrogados a través de un simple acuerdo de partes.
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