KIRCHNER FRENA LA OFENSIVA DE SOLÁ POR LA REELECCIÓN
El presidente Néstor Kirchner les pidió ayer a los funcionarios del Frente para la Victoria con responsabilidades de gobierno, no incursionar en cuestiones electorales porque el país “no puede vivir de campaña”.
Recomendó “no caer en tentaciones cortas”. Las sugerencias aparecen en medio de otra controversia con el ex ministro de Economía, Roberto Lavagna —por el rol del estado— pero también sobre la marcha de ciertos posicionamientos preelectorales que incluyen al propio gobernador bonaerense Felipe Solá con su eventual reelección.
Es la primera vez que Kirchner hace referencia, aunque en forma indirecta, al plano interno partidario e insta a reforzar el esquema de gestión como garantía política para 2007.
“Los que tienen tiempo (la oposición) y quieren hacer campaña en democracia, se los permiten todos, pero nosotros, los hombres de gobierno, querido intendente (Julio Alak) y gobernador (Solá), tenemos que hacer un aporte generoso, serio y responsable a la gobernabilidad”, dijo el Presidente.
Fue en el acto de inauguración de un barrio de 214 viviendas en la capital bonaerense, ante 5000 personas. “Tenemos que gobernar todos los días —agregó en el discurso— y no caer en tentaciones cortas”. Alguna percepción determinó la retórica previa de Solá desde el palco: “Hay que seguir creciendo más allá de toda circunstancia local, regional o personal. Y me hago cargo de lo que digo”.
Con la misma intensidad declaró después a los periodistas que no hablaría, “por mucho tiempo”, de un posible tercer mandato. “Me parece que es una actitud personalista”, respondió al finalizar el acto.
Instalada la “interpretación” constitucional posible para habilitar su candidatura 2007, ahora Solá intenta un alineamiento sin fisuras detrás del proyecto presidencial. No avanzará hasta fin de año en ninguna iniciativa judicial que promueva su reelección. “Hay que esperar y hacer gestión”, de acuerdo con la consigna elaborada hace unos días por el felipismo. En la Gobernación descansan sobre la “buena imagen” que revelaría el gobernador en las encuestas.
Esos muestreos ayudarían a sostener sus expectativas políticas. Además, sus colaboradores se entusiasman con la ponderación presidencial al crecimiento del 11 por ciento registrado en Buenos Aires.
“Cuando se pone en marcha el motor de la provincia crece el país”, dispensó Kirchner una palmada tranquilizadora al gobernador.
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