KIRCHNER HABLÓ DE "EXCESOS" DE LA POLICÍA EN LAS HERAS
No habían pasado ni 24 horas desde la renuncia de Sergio Acevedo cuando, ayer al mediodía, el presidente Néstor Kirchner salió a sentar una postura crítica sobre la gestión del ahora ex gobernador de Santa Cruz. Metió el dedo en una llaga aún abierta: los “excesos” policiales en Las Heras con los detenidos por el crimen del oficial Jorge Sayago.
“Ante los lamentables hechos que sucedieron en mi provincia, en Las Heras, por más culpables que sean, cuando los fueron a detener se excedieron y los golpearon. Yo no avalo jamás este tipo de cosas”, dijo el Presidente, diferenciándose así de su ex compañero en el último de los tres períodos que manejó la Gobernación santacruceña.
La frase también podría leerse como la adjudicación de responsabilidad a Acevedo por los malos tratos a los presos que son, ni más ni menos, que violaciones a los derechos humanos.
“El Gobierno tiene una política de derechos humanos amplia y global, pero intransigente con la violación de los derechos humanos. Ni el peor criminal merece la tortura sino que se le apliquen todas las leyes”, indicó Kirchner.
El conflicto de Las Heras, que estalló el 7 de febrero pasado, fue uno de los eslabones de la cadena de situaciones adversas a Acevedo que detonaron la crisis política de Santa Cruz y su salida del cargo para el que fue elegido en 2003, con el apoyo presidencial. Se presume que también hubo factores estrictamente políticos, vinculados a la dinámica de la tensa relación entre los distintos sectores kirchneristas.
Kirchner habló en un acto de homenaje a los periodistas desaparecidos de la agencia Télam —Alejandro Almeida y Celia Gómez— durante la última dictadura militar. Un rato después, partió hacia Río Gallegos con el claro objetivo de apaciguar la convulsionada situación política local, acaso para armar él mismo el nuevo Gobierno provincial.
Ayer, la Legislatura aceptó la renuncia de Acevedo, quien será reemplazado por el vice, Carlos Sancho, mucho más cercano al Presidente que el renunciante. Sancho asumirá hoy en una ceremonia en la que, si se cumplen los pronósticos, estará presente el Presidente y su esposa, la senadora Cristina Fernández.
En verdad, dado que se trataba de un homenaje a desaparecidos, la alusión a Las Heras fue parte de un discurso en el que Kirchner reivindicó la lucha por los derechos humanos. Pero marca la primera referencia del Presidente hacia quien fuera, además, diputado provincial y nacional y titular de la Secretaría de Inteligencia en el inicio de su gobierno.
La Casa Rosada siempre evaluó que Acevedo manejó mal aquella crisis con los petroleros, que se inició por un pedido gremial para que se modificara el mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias y terminó con una comisaría baleada y el policía Sayago asesinado. Justamente el miércoles, mientras Acevedo renunciaba, el Gobierno sacaba un decreto modificando el tema tributario en el sentido que esperaban los manifestantes.
Ayer, el Gobierno negó las acusaciones y sospechas generalizadas sobre una supuesta presión nacional contra el gobernador de Santa Cruz para hacerlo renunciar. Aquellas versiones decían que el kirchnerismo emigrado a Balcarce 50 ya no consideraba a Acevedo como tropa propia. El ex mandatario no ha dicho nada al respecto.
Sobre las denuncias por el maltrato a los detenidos de Las Heras, cerca de Acevedo habrían incubado la certeza de que la visita que les hará mañana Hebe de Bonafini tendría el visto bueno de la Casa Rosada.
Ese dato habría influido en la decisión de Acevedo de renunciar, según fuentes de Río Gallegos. La titular de Madres de Plaza de Mayo se entrevistó con Kirchner en las últimas horas e incluso le habría pedido que reciba a los familiares de los detenidos. El Presidente se habría negado.
Los detenidos por el asesinato de Sayago son 19 y están distribuidos en distintos puntos de la provincia. Sus familiares vienen apuntalando las denuncias.
Hay un dato no menor en esta saga de abusos y denuncias: el jefe de la Policía santacruceña, la fuerza sospechada de aplicar malos tratos a los detenidos por el crimen de Sayago, es Wilfredo Roque, quien responde únicamente al presidente Kirchner.
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