KIRCHNER LE DIJO AL REY QUE REVISARÁ LOS CONTRATOS
Pero el jefe del Estado argentino volvió a insistir, ante un sutil reclamo de la canciller Ana Palacio, que el gobierno argentino mantendrá a rajatabla “su postura” de revisar todos los contratos de las empresas de servicios públicos privatizadas antes de discutir aumentos en sus tarifas.
Una alta fuente de la Casa Rosada relató a un grupo de periodistas al llegar a esta ciudad que Kirchner se mantuvo firme en este aspecto. “La canciller vino con una postura fuerte”, reveló ese informante. “Pero el rey se mostró absolutamente comprensivo, educado, y a disposición de la Argentina”, agregó. Así lo interpretó la Casa Rosada.
Según esa versión oficial, en medio de una conversación sobre las empresas españolas con inversiones en la Argentina, Palacio insinuó la intención de hablar sobre la situación y los reclamos de un grupo de ellas, aunque no precisó cuáles. Fue entonces cuando Kirchner señaló: “Mire, ni aunque me lo pida usted; el presidente José María Aznar… (se detuvo y miró a su alrededor hasta cruzar la mirada con el monarca) ni el rey, nosotros no vamos a cambiar mi postura”.
La charla prosiguió por los carriles de extrema amabilidad con que venía transcurriendo. Según el gobierno argentino, esa fue la única referencia de la comitiva española a la situación de los capitales de ese país que invirtieron en la Argentina.
Fuentes de la Casa Rosada aseguraron a LA NACION que Palacio abordó los temas más áridos. En cambio, es sabido que el rey no se refiere a asuntos concretos, sino que aborda las grandes líneas de la política bilateral para dejar sentadas las bases de una buena relación, a partir de la cual presidentes, ministros y empresarios deben construir. Esa fue la intención evidente y sincera de la corona.
Por la noche, antes de ingresar en el hotel Los Alamos, donde Kirchner comió con los reyes, confirmó ante los periodistas: “La canciller estuvo un poquito dura; el rey jugó bien…”. Y remató luego con su posición: “Las empresas españolas van a tener que trabajar un poquito”.
Información real
De allí que el Presidente quedó muy impresionado por “el enorme apoyo que demostró dar el rey” a la Argentina, según comentó a sus máximos allegados en el viaje en el Tango 01. También se sorprendió por la demostración del monarca de que “maneja una excelente información sobre el país”.
Por la mañana, Kirchner y la senadora Cristina Fernández recibieron en la Casa Rosada a los reyes de España, Juan Carlos I y Sofía. De esa audiencia participaron los cancilleres, el argentino Rafael Bielsa y la española Ana Palacio, el jefe del Gabinete, Alberto Fernández, y los embajadores de ambos países.
Cuando terminó el acto protocolar y los saludos, todos marcharon a la base militar del aeroparque porteño Jorge Newbery para partir hacia El Calafate. Las dos comitivas partieron por separado: cada una en su avión, pese a que originalmente el rey viajaría con Kirchner en la aeronave presidencial, el Tango 01.
A las 18 comenzaron el recorrido por el Lago Argentino. Poco después de las 19 se tomaron fotos frente al Glaciar Perito Moreno, entre bromas y gestos de amistad.
Una alta fuente del Gobierno confió poco antes de bajar del avión presidencial que durante el extenso encuentro en la Casa Rosada ambas partes, incluidos Kirchner y el rey, hicieron una “clara distinción” entre las empresas españolas que invirtieron en la Argentina y asumieron los riesgos de aquellas “que aún no comprenden que algo pasó en el país”.
En este caso, tampoco hubo mención de los altos miembros de la comitiva sobre cuáles empresas integran cada grupo: en principio se sabe que la petrolera Repsol YPF y Telefónica de España son las compañías con mejor diálogo con la Casa Rosada y las primeras que hicieron anuncios de millonarias inversiones de corto y mediano plazo en el país.
También es público que la Casa Rosada mantiene una tensa discusión con las empresas de energía eléctrica, gas y agua, que reclaman ajustes de tarifas y algunas de las cuales tienen participación española.
Más allá del reclamo de Palacio, Kirchner rescató como valor principal de la entrevista el contundente apoyo del rey a la Argentina.
Tanto que los voceros de la Casa Real comentaron que subieron al catamarán que llevó a los jefes de Estado al glaciar Perito Moreno que la presencia en el país de empresas españolas con inversiones a largo plazo “es una apuesta por el desarrollo argentino”. Y subrayaron que la presencia del rey en la Argentina significa que en la coyuntura “está definitivamente al lado del pueblo argentino”.
Integrantes de la comitiva española aseguraron que los reyes “no visitan gobiernos, sino pueblos”. Ello es así porque la corona representa al pueblo español y no a su gobierno: es ése el motivo por el cual nunca el rey bajaría y se referiría a asuntos concretos en las relaciones bilaterales, sino a esbozar los trazos gruesos de la relación.
“El ambiente fue excelente y el diálogo bilateral está bien asentado”, aseguraron desde la comitiva visitante, en sintonía con el Gobierno. “El mundo empresarial tiene bases sólidas para confiar y su actividad en la Argentina es una apuesta de futuro”, agregaron.
A solas con Solá
Más allá de las relaciones internacionales, Kirchner le dedicó el viaje en el Tango 01 a fortalecer el vínculo con el gobernador bonaerense, Felipe Solá, con quien conversó a solas. La mayor parte de la charla se refirió a la crisis de inseguridad en la provincia de Buenos Aires y a los últimos cambios en la policía bonaerense.
“Con Felipe acabamos de echar al último cabo de la bonaerense”, bromeó el Presidente ante algunos periodistas al salir del avión. Solá asintió con una sonrisa, y agregó: “Sí, estamos empezando por el primer cabo de la Policía Federal”. Como se sabe, esta última policía depende del Presidente. Pero se notó que Kirchner y el gobernador acercaron sus vínculos.
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