KIRCHNER LE PEGÓ DURO A DUHALDE
Ya no caben dudas de que Néstor Kirchner está metido de lleno en la campaña electoral. En un acto en Balcarce, volvió a cuestionar con dureza a Eduardo Duhalde, sin nombrarlo pero tampoco dejando lugar a dudas sobre a quién se refería. “Terminemos con la hipocresía de que me retiro y no me retiro”, sentenció, para reavivar la crítica que más se escucha desde el oficialismo contra el caudillo bonaerense.
El Presidente defendió con fiereza su gestión y sentenció que durante el mandato de Duhalde, “en una Argentina prendida fuego, se trató de llegar a las elecciones como se pudo, pero no se solucionaron los problemas más urgentes”.
El oficialismo apunta en estos meses a subrayar diferencias con el duhaldismo, al que enfrentará en la provincia de Buenos Aires en las elecciones legislativas de octubre. El duelo de las dos esposas de los caudillos -Cristina Kirchner y Chiche Duhalde- aparece por ahora favorable en las encuestas para la primera dama, aunque hay discrepancias sobre el tamaño de la diferencia: desde el Gobierno afirman que es amplia y los seguidores de Duhalde perjuran que no es tan importante.
Kirchner puso otro de los ejes del discurso en mostrarse nuevamente como garante de la renovación política en su partido y en el país. Por eso, pidió terminar con “los que viven de la política”.
Además, volvió a reivindicar esta tarde su política de defensa de los derechos humanos -otro de los temas que lo enfrentó en estos días con el duhaldismo- y cuestionó a la clase política que “pactó leyes” de impunidad “en nombre de la gobernabilidad”. “No me interesa -afirmó- ser presidente de los argentinos y gobernar con la vergüenza de la impunidad en la Patria”.
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