KIRCHNER: “LOS JUECES DEBEN SEPARAR A MILITARES CULPABLES DE INOCENTES”
Con un tono moderado, pero sin apartarse de sus convicciones, Néstor Kirchner dijo anoche que serán los jueces “independientes” los encargados de juzgar a los responsables del terrorismo de Estado. De frente a los integrantes de las Fuerzas Armadas —que escucharon todo su discurso de pie— el presidente remarcó que “es la Justicia la que debe poner las cosas en su lugar y separar a los culpables de los inocentes”.
En la cena anual de camaradería, Kirchner no hizo mención a la polémica de mayo pasado por la reivindicación que hizo un grupo de militares de la dictadura militar de los 70, aunque aprovechó buena parte de su discurso para repasar sus principales metas en política militar y de defensa, luego de la reciente reglamentación de la Ley de Defensa que pretende reestructurar y modernizar las FF.AA.
“No es justo para la memoria de la fuerza que se identifiquen las acciones desviadas de algunos con la institución”, sostuvo. Y agregó: “Definitivamente queremos que nuestras Fuerzas Armadas pertenezcan a todos los argentinos”.
Kirchner cenó con la ministra de Defensa, Nilda Garré, a su derecha y el jefe del Estado Mayor Conjunto, brigadier Jorge Chevalier, a su izquierda.
También compartían la mesa los jefes del Ejército, teniente general Roberto Bendini; de la Armada, almirante Jorge Godoy y de la Fuerza Aérea, brigadier Eduardo Schiafino.
De la cena también participaron el vicepresidente Daniel Scioli, el presidente de la Cámara de Diputados, Alberto Balestrini y el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, entre otros.
Ubicado en un estrado en el que atrás se veía una bandera argentina con el escudo del Estado Mayor Conjunto, Kirchner resaltó que impulsa una “profunda reforma” del sistema educativo. “Nuestro gobierno se encuentra comprometido con una política tendiente a la modernización de la defensa”, indicó. E instó a los militares a seguir el ejemplo de próceres como “San Martín, Belgrano, Brown y Moreno”.
La organización de la tradicional cena de camaradería recayó este año en la Fuerza Aérea. Pero Kirchner no quería exponerse a una manifestación de sectores de militares retirados y mujeres de oficiales presos por su participación en la represión ilegal, que gritaran delante de las cámaras de televisión ante su llegada y las de sus ministros.
Sin embargo, Kirchner ayer dijo que “nunca me he ocultado. Si tuve miedo fue en otra época (la dictadura). No ahora que estamos en democracia”.
No obstante, los militares estuvieron muy atentados de que no hubiera incidentes en las afueras de la brigada.
Por eso, la cena se hizo en un lugar periférico y no como era de esperar, en el Círculo de Oficiales de la Fuerza Aérea, en la avenida Córdoba y Maipú, que cuenta además con un salón mucho más espacioso que el de la Brigada, que contuvo ayer a los más de 200 invitados.
El de ayer fue el primer encuentro de Kirchner con los militares desde el Día del Ejército, el pasado 29 de mayo, cuando en el Colegio Militar advirtió que “no les tengo miedo”, en respuesta al acto del 24 de mayo en Plaza San Martín convocado por sectores de militares retirados, donde hubo críticas a la política oficial de derechos humanos, y según el Gobierno se reivindicó el terrorismo de Estado. Por asistir a ese acto hubo duras sanciones contra militares retirados y en actividad que concurrieron de uniforme.
Pero el duro mensaje de Kirchner en el Colegio Militar tensó más la relación de Kirchner con los uniformados. En las fuerzas cayó muy mal el reto sin distinciones que lanzó desde el palco a todos los militares, antes de partir prematuramente sin quedarse a presenciar el desfile. La mayoría está convencidos de que dan muestra cotidiana de subordinación y apego a las leyes.
Además, por quejas de fuerzas civiles, como los intendentes, la ministra de Defensa tuvo que dar marcha atrás con sus proyectos de cerrar los liceos militares y la base aérea de Punta Indio.
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