KIRCHNER MANTIENE EL HERMETISMO SOBRE LOS NOMBRES DEL NUEVO GABINETE
El presidente Néstor Kirchner continuó evaluando ayer en su residencia de El Calafate la integración del nuevo equipo de gobierno junto su esposa, Cristina Fernández, y al jefe de Gabinete, Alberto Fernández, en medio de un gran hermetismo.
Como parte del absoluto misterio que rodea la “cumbre de la mesa chica” del Gobierno nacional, Kirchner evitó mostrarse durante el día por la villa turística y dejó para otro momento las caminatas que realiza cada vez que viaja a este pueblo, salvo una realidad muy temprano, cuando no había gente en los alrededores.
Ni la falta de viento, ni el cálido sol primaveral, que rondó los veinte grados, lograron sacar a Kirchner de “Los Sauces”, la casa que comenzó a construir en 2002 y donde se alojó junto a su esposa y al ministro Fernández.
Tampoco recibió la visita de sus amigos santacruceños, pero se especulaba que el secretario Legal y Técnico, Carlos Zanini, y el titular de la SIDE, Héctor Icazuriaga, se sumarían al grupo que delinea el nuevo Gabinete.
Se esperaba también con la visita del gobernador de Santa Cruz, Sergio Acevedo, pero se supo que el mandatario provincial se encontraba en Pico Truncado.
El Presidente debe introducir modificaciones en tres ministerios (Desarrollo Social, Defensa y Cancillería), puesto que Alicia Kirchner, José Pampuro y Rafael Bielsa fueron elegidos legisladores nacionales el 23 de octubre último.
También evaluará quien es el mejor legislador kirchnerista para liderar la bancada oficialista de la Cámara de Diputados, que deberá asumir la compleja tarea de conducir un bloque que cobijará a peronistas y dirigentes de las más variadas expresiones políticas.
La única salida que Kirchner realizó fue una caminata por Laguna Nímez, muy cercana a su residencia, muy temprano para evitar cualquier encuentro con periodistas.
La ausencia de Zanini, Icazuriaga y Julio De Vido, hombres de máxima confianza del jefe de Estado, abona la teoría local, distinta a la nacional, de que Kirchner no se saldría de lo que ha sido su estilo desde hace más de 20 años: no anunciar nada hasta el mismo momento de los hechos.
Si bien las especulaciones son variadas, no está en la forma de ser de Kirchner adelantar quienes serán los que integren su equipo de trabajo con tanto tiempo de anticipación, teniendo en cuenta que los nuevos legisladores asumirán recién el 10 de diciembre próximo.
Las pocas palabras que cruzó el jefe de Gabinete en El Calafate indicando que “no había nada que decir”, reflejan que es más probable que apenas con dos o tres días de anticipación se confirme “oficialmente” cómo se conformará el nuevo equipo de gobierno.
Por eso, la tranquilidad que reina en “Los Sauces” hace pensar que Kirchner vino a buscar más unos días de descanso, que podrían extenderse hasta mediados de la semana.
Pero seguramente su descanso fue afectado por el crítico documento que dio a conocer la Iglesia, que señaló el “crecimiento escandaloso de la desigualdad en la distribución de los ingresos”.
También provocó preocupación en el entorno presidencial las críticas que formularon al gobierno familiares de las víctimas del incendio en el boliche República Cromañón, en medio de la puja para iniciar juicio político al jefe de Gobierno porteño, Aníbal Ibarra, quien todavía sigue reteniendo el apoyo del kirchnerismo.
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