KIRCHNER: “NO QUIERO QUE ME SIGAN, COMO LO PIDIÓ EL ANTERIOR, QUIERO QUE ME APOYEN”
Con un imponente marco y con una nutridísima asistencia de público, el Presidente de la Nación, Néstor Kirchner, presidió el acto por el día de la Bandera en la ciudad de Rosario.
Junto al Primer Mandatario nacional, estuvieron el Intendente local, Miguel Lifchitz; y el Gobernador de la Provincia, Jorge Obeid. Además se hicieron presentes el Vicepresidente de la Nación, Daniel Scioli; la Vicegobernadora de la Provincia, María Eugenia Bielsa; la Primera Dama, Cristina Fernández de Kirchner; el Ministro de Planificación, Julio De Vido; el Ministro de salud, Ginés González García y Monseñor Mirás, entre otros.
En el comienzo del acto, como lo indica el protocolo, la Agrupación 20 de Junio saludó a la máxima autoridad del país. Luego de esto comenzaron a sonar las estrofas del Himno Nacional Argentino, lo que dio comienzo formalmente al acto.
A diferencia del año anterior, cuando el Presidente no pudo participar de los desfiles porque una fuerte tormenta impidió que el avión presidencial despegara de Capital Federal, esta vez la presencia de Kirchner estaba garantizada.
El Presidente aterrizó pasado el mediodía en el aeropuerto de Fisherton, desde donde se trasladó en helicóptero hasta la explanada de Prefectura Naval Argentina. De allí fue guiado en auto hasta el palco montado frente al Monumento Nacional a la Bandera, que estrenó una fisonomía remozada, producto de la primera etapa de las obras de remodelación y puesta en valor del Parque Nacional a la Bandera.
Por su parte el Intendente rosarino dijo que “la ciudad de Rosario vuelve a sentirse convocada a participar de esta conmemoración que nos reúne en el Monumento Nacional a la Bandera, albergue por excelencia de nuestro principal símbolo patrio, hoy en este mismo lugar frente a un presente que nos genera nuevos desafíos, tenemos la obligación de volver la vista sobre aquel hombre y sobre su vida (en alusión a Manuel Belgrano), volver a pensarnos como pueblo y reivindicar los valores de nuestra Nación”.
“En ese camino, y como en esos capítulos de nuestra historia, debe ser esta una tarea conjunta entre quienes asumimos la responsabilidad de gobernar y el resto de la sociedad integrada por millones de voluntades que apuestan cada día y en cada lugar por este país, por su crecimiento y su progreso”, expresó en Mandatario rosarino.
Monseñor Eduardo Mirás, titular del Arzobispado rosarino, quien también dirigió la palabra, dijo que “comprometemos nuestro esfuerzo de vivir como hermanos a fin de alcanzar el anhelo común de justicia y de paz que todos llevamos en el corazón”.
El Presidente, junto a integrantes de centros de ex Combatientes de Malvinas, colocaron una ofrenda floral en el monumento que evoca a los caídos en la Guerra por las islas, que fue inaugurado ayer frente al mástil mayor del monumento a la bandera.
Entre el discurso de Lifschitz y Obeid se produjo la anunciada batería de anuncios que traía el Presidente: aportes y subsidios por varios millones. En tanto, avanzada su alocución pidió a la gente que lo acompañe y volvió a pegarle al FMI.
Al hablar ante la multitud congregada en las adyacencias del Monumento a la Bandera, el Presidente Néstor Kirchner no se refirió directamente a los anuncios sobre obra pública y volvió a hacer una encendida defensa de su gestión. Pidió a los argentinos “hacer retroceder los intereses de muchos que impiden que la Argentina se desarrolle. Les pido que me acompañen -no que me sigan como lo hicieron otros- a construir un país para todos”, expresó el Jefe de Estado. Además volvió a plantarse ante el FMI y dijo que el organismo internacional lo ataca por defender los intereses de los argentinos.
Antes y al iniciarse el acto, y luego de la invocación religiosa a cargo del arzobispo de Rosario, monseñor Eduardo Mirás, tomó la palabra el Intendente rosarino Miguel Lifschitz, quien fundamentalmente agradeció a Kirchner el apoyo nacional que recibe Rosario en diversos emprendimientos y puso como ejemplo el Monumento a los Caídos en Malvinas inaugurado recientemente y toda la remodelación encarada en el Parque a la Bandera. Luego enumeró las necesidades rosarinas en materia de obra pública.
Acto seguido, el locutor oficial enumeró cada uno de los convenios que trajo Kirchner bajo el brazo y tanto el Presidente como el Ministro de Planificación, Julio De Vido, hicieron entrega a Lifschitz de los contratos correspondientes.
Obras viales para la AO-12, iluminación y colectoras para la Circunvalación, la reconstrucción de los muelles del parque España y el mejoramiento de toda la costa central del río Paraná, más la ampliación de programas de urbanización de asentamientos irregulares (Plan Hábitat), figuran entre los principales anuncios. También hubo lugar para subsidios a créditos para PyMES y anuncios de aportes para planes sociales y de familias por cifras millonarias.
A su turno, el Gobernador Obeid resaltó la figura del Presidente, de quien dijo que representa la concreción de utopías juveniles de muchos argentinos. También hizo hincapié en el aprovechamiento integral del río Paraná y sus 850 kilómetros de costa. Luego intercedió para que el primer mandatario impulse un viejo anhelo rosarino, como lo es que no se traslade el feriado del 20 de Junio.
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