KIRCHNER PARTE HOY A BERLÍN A BUSCAR INVERSIONES PESE AL MURO DE BONISTAS
La Casa de la Industria alemana en Berlín, la planta de Volkswagen en Wolfsburgo y tal vez algún castillo de la realeza bávara, como el de Cenicienta, son los lugares que visitará el presidente Néstor Kirchner cuando hoy inicie una gira de cinco días por Alemania.
La nutrida delegación argentina incluye a algunos empresarios, cuatro ministros (Roberto Lavagna, Rafael Bielsa, Daniel Filmus, Julio de Vido), la senadora Cristina Fernández de Kirchner, el senador por Santa Fe Carlos Reutemann; el gobernador de Jujuy, Eduardo Fellner, y siete hombres de seguridad, entre otros. Aunque algunos ministros tendrán programas separados, todos llegarán juntos el martes en un avión alquilado a Aerolíneas Argentinas, lo cual evita riesgos a la hora de enfrentarse a las demandas judiciales de bonistas.
El jueves al mediodía será la cita más importante: durante una hora o más, Kirchner hablará con el jefe de gobierno alemán, Gerhard Schroeder, de las relaciones bilaterales ¿sobre todo las económicas¿ y de las negociaciones entre la Unión Europea y el Mercosur. El Presidente argentino encontrará en el carismático Schroeder a un líder con perfil político cercano. Aunque menos confrontador con el stablishment que Kirchner, el socialdemócrata alemán encarna en su país a la generación contestataria del año 68, formada a la sombra de Willy Brandt.
No habla español, ni tiene un vínculo especial con América del Sur, pero el buen olfato de Schroeder para los negocios lo lleva a buscar oportunidades en el Mercosur, destino del dos por ciento de las exportaciones de la Unión Europea. El volumen comercial entre Argentina y Alemania promedia desde los 90 los 2.200 millones de dólares anuales. Según datos del Ministerio de Exteriores alemán, las exportaciones argentinas a Alemania sumaron en 2004 unos 1.230 millones de dólares, y las importaciones, 1.160 millones.
Además de entrevistarse con el ex director del FMI, Horst Köhler, que ocupa el cargo protocolar de presidente de Alemania, y con el alcalde de Berlín, Klaus Wowereit, Kirchner almorzará y hablará con empresarios alemanes y dará una disertación en la Fundación Friedrich Ebert, cercana al Partido Socialdemócrata. El Presidente se hará tiempo el jueves para recibir a la comunidad argentina en la Embajada en Berlín, que por los juicios de bonistas sigue teniendo las cuentas embargadas en Alemania.
Los tenedores de bonos argentinos que no aceptaron la oferta de canje se dedican por ahora a discutir estrategias en foros de Internet, a especular con la posibilidad de embargar en el mismo aeropuerto lo que traiga en los bolsillos la delegación argentina, y a esperar el resultado de las causas pendientes en la Justicia alemana en contra de la Argentina. Otros, como el inefable bonista bávaro Stefan Engelsberger, enviaron una carta al presidente Köhler para protestar por la presencia de Kirchner y la falta de apoyo del gobierno de su país.
La visita continúa el jueves en Munich, donde se entrevistará con el primer ministro de Baviera, Edmund Stoiber, y visitará una de las sedes del Instituto Max Planck, donde se llevan adelante algunos proyectos de cooperación entre ambos países en el ámbito científico.
Este contenido no está abierto a comentarios

