KIRCHNER PIDIÓ A BIELSA QUE SOLICITE LA RENUNCIA DE BASEOTTO
En una medida de alto impacto político, el presidente Néstor Kirchner instruyó ayer al canciller Rafael Bielsa para que solicite ante la Santa Sede la renuncia del obispo castrense, monseñor Antonio Baseotto, como consecuencia de su reacción ante las manifestaciones sobre la despenalización del aborto vertidas por el ministro de Salud, Ginés González García.
Así lo informó el propio Bielsa durante una conferencia de prensa en la Casa Rosada, en la que señaló que, por instrucción de Kirchner, en las próximas horas le manifestará al nuncio apostólico en la Argentina, Adriano Bernardini, la requisitoria del jefe del Estado. “Kirchner me encomendó que por vías diplomáticas le manifieste al nuncio apostólico que sería oportuno que monseñor Baseotto presente su renuncia como obispo castrense”, dijo el ministro de Relaciones Exteriores.
Baseotto, días atrás, acusó al ministro González García de “apología del delito de homicidio por propiciar la multiplicación de los abortos”. Además, remitió a un texto del Evangelio al señalar que “los que escandalizan a los pequeños merecen que les cuelguen una piedra de molino al cuello y los tiren al mar”. “Por ser médico, sabe que el feto en gestación tiene ADN propio, y al privarlo de la vida se pisotea su derecho humano primordial”, completaba.
Sus expresiones fueron vertidas en una carta que había dirigido al ministro de Salud. “No hay por parte del gobierno nacional ninguna restricción con esas manifestaciones, excepto que monseñor Baseotto es obispo castrense”, sostuvo por su parte ayer el jefe del Palacio San Martín. “Las referencias bíblicas poco afortunadas motivan la decisión presidencial”, agregó Bielsa.
El canciller hizo pública la decisión del Gobierno luego de reunirse a solas con el Presidente en la Casa Rosada. Bielsa expresó el deseo oficial de “que haya un obispo castrense distinto al actual”.
La Santa Sede deberá decidir ahora si acepta o rechaza el pedido del gobierno nacional. “Deseo fervientemente que la renuncia se concrete. Si esto no es así, veremos las medidas por adoptar”, afirmó Bielsa.
La carta del obispo castrense había recibido una muestra de apoyo de un cardenal del Vaticano. En medio del debate, el cardenal Renato Martino, presidente del Consejo Pontificio de Justicia y Paz con sede en Roma, se solidarizó con Baseotto y dijo que “no podemos callarnos ante las absurdas apologías que pretenden defender lo indefendible”.
Bielsa, por su parte, aclaró que los dichos de Baseotto no fueron respaldados institucionalmente sino que sólo recibieron el apoyo “de una carta personal con algún tipo de intencionalidad”. “Ni la Conferencia Episcopal ni la Santa Sede manifestaron respaldo a las palabras de Baseotto”, agregó.
De hecho, ayer, la Conferencia Episcopal informó a la prensa que Baseotto había enviado una nota a monseñor Eduardo Mirás, presidente del Episcopado, en la que expresaba su pesar por la “confusión y malestar” que causaron sus declaraciones. En ese texto Baseotto aclaró que de ninguna manera quiso “alentar un acto de violencia ni ofender la autoridad de un miembro del gobierno nacional”.
“A partir de este momento entran a expresarse la instituciones”, expresó el canciller. Además, antes de la comunicar la decisión presidencial, Bielsa reveló que hubo numerosos contactos por parte del secretario de Culto, Guillermo Olivieri, y de su propia parte, con las autoridades eclesiásticas de la Argentina.
Las palabras del canciller
“Las referencias bíblicas poco afortunadas motivan la decisión presidencial. Deseo fervientemente que la renuncia se concrete. Si esto no es así, veremos las medidas por adoptar”.
Este contenido no está abierto a comentarios

