KIRCHNER PIDIÓ A FERNÁNDEZ QUE GARANTICE LA SEGURIDAD
El presidente Néstor Kirchner buscó recuperar la iniciativa en el combate contra la inseguridad cuando en la Casa Rosada, al anunciar ayer el programa nacional de desarme, instruyó en público a su ministro del Interior, Aníbal Fernández, a poner en orden a las fuerzas federales de seguridad.
“Ministro, la policía debe dar seguridad”, le reclamó ante unas 300 personas y las cámaras de televisión.
Además, el Presidente embistió duramente contra dirigentes opositores por “politizar” el tema de la inseguridad y denunció que “el comercio ilegal de armas muchas veces pasa por miembros de las Fuerzas Armadas y de seguridad”.
En ese sentido, exhortó a sus jefes, que estaban sentados entre los invitados en el Salón Blanco de la sede gubernamental, a “terminar con el comercio ilegal”.
“La policía tiene que funcionar a pleno. La gente que ve a un policía tiene que sentirse segura”, sentenció. En el pasaje más duro, Kirchner miró fijamente a los jefes de las Fuerzas Armadas y de seguridad y, apuntando con un dedo, les recriminó: “Terminar con el comercio ilegal en esas instituciones es responsabilidad de sus jefes y no deben tener contemplaciones con los responsables”.
“Estas instituciones deben estar a la altura de la historia y las circunstancias”, dijo, visiblemente molesto. Señaló que la inseguridad no es de ahora: “Nace con la impunidad en la Argentina”. Y apuntó a gobiernos anteriores, a las familias y a las propias fuerzas.
El primer mandatario también embistió contra el líder de Pro, el diputado nacional por la Capital Mauricio Macri, y, aunque sin nombrarlo, contra Juan Carlos Blumberg, padre de Axel, joven secuestrado y asesinado en 2004.
“Querer politizar este tipo de hechos es el lucro y la bajeza más grande que puede pasar en la sociedad argentina”, reprochó.
En Balcarce 50 confiaron a LA NACION que las encuestas de opinión que Kirchner consultó recientemente arrojan la evidencia de un fuerte malestar social por la crisis en la seguridad.
Además, en la Casa Rosada preocupa, y mucho, la marcha que Blumberg convocó para este mes contra la inseguridad, hacia la Plaza de Mayo. Por ello, la estrategia oficial será ahora, contrariamente al propio pedido del Presidente, politizarla.
GESTO POLÍTICO
En este contexto, el anuncio del Plan Nacional de Desarme fue presentado como el más fuerte gesto de voluntad política del gobierno nacional en los últimos meses para atacar el problema de la inseguridad en serio, algo que hasta ahora se había soslayado desde las más altas esferas del poder.
“Es muy difícil hablar del tema de seguridad. Si uno ve una estadística, dice sí [que los índices pueden haber bajado en los papeles], pero la sensación térmica es otra”, admitió el Presidente.
También Kirchner se dirigió al ministro de Seguridad bonaerense, León Arslanian, que estaba sentado en primera fila.
“Hay que estar atentos, detrás de las malas acciones, y sancionar. Seguir con el ejemplo de lo que ya se ha hecho. Muchos no funcionaban [uniformados de las fuerzas de seguridad] y se los apartó. Lo sabe usted ministro (por Aníbal Fernández) y lo sabe usted Arslanian.”
Recientemente, en la Casa Rosada deslizaron a LA NACION que el Presidente no confía del todo en algunos sectores policiales y los vincula con “la derecha opositora”.
Kirchner hizo el anuncio junto a todo el gabinete y al jefe del gobierno porteño, Jorge Telerman.
Estaban presentes, además, todas las organizaciones no gubernamentales que impulsaron la puesta en marcha del plan de desarme, que se instrumentará por medio de una ley, cuyo proyecto enviará el Poder Ejecutivo al Congreso en las próximas horas, según se informó.
CANJE POR DINERO
Como adelantó ayer LA NACION, el programa consiste en que los tenedores de armas ilegales o en situación irregular podrán canjearlas por dinero ante el Registro Nacional de Armas (Renar).
Este organismo será trasladado, a su vez, del Ministerio de Defensa a la cartera del Interior.
Según se informó, se destinará a este plan un presupuesto de 15 millones de pesos.
También se creará un registro nacional de armamento y se aplicarán rigurosos controles para el empadronamiento de los propietarios de armas.
Del acto participó Dante Piccioli, padre de Pablo, joven de 18 años asesinado en un peaje de la ruta Panamericana.
Su discurso, emotivo, fue el más aplaudido. “Este tema no debe ser prisionero de ninguna ideología ni interés particular”, señaló.
Luego del acto, Kirchner bajó hasta la primera fila del público y abrazó al padre de Alfredo Marcenac, el joven asesinado el 6 de julio último en la avenida Cabildo por un tirador, hecho por el cual está detenido Martín Ríos, de 27 años.
“AMIGOS JUECES”
En uno de los párrafos más aplaudidos de su discurso, Kirchner destacó que “no son necesarias más leyes” para resolver la inseguridad y les reprochó a los “amigos jueces” ser más cuidadosos con las excarcelaciones.
“Lo que hay que conseguir es que no haya más asesinos en la calle”, señaló, al describir un fenómeno -las excarcelaciones- rechazado socialmente, como también reflejan las encuestas.
EL CASO DEL TIRADOR SERIAL
Un fiscal de Vicente López solicitó ayer la elevación a juicio oral y público de una causa contra el presunto tirador serial de Belgrano, Martín Ríos, en el marco de la investigación por portación ilegal de arma de guerra. Acusado de este delito, Ríos fue detenido el 14 de julio último en la localidad bonaerense de Munro. Fuentes judiciales informaron que, además, el titular de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) Nº 3, Germán Saint Martin, solicitó la prisión preventiva del imputado, que ahora deberá resolver el juez de Garantías N° 5 de San Isidro, Diego Martínez.
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