KIRCHNER PONE EN MARCHA FUERTES CAMBIOS EN LOS PLANES SOCIALES
El presidente Néstor Kirchner firmará esta semana un decreto que introducirá fuertes cambios en los planes sociales para el año que viene, según pudo saber Clarín. El más importante será que unas 750.000 madres solas, con tres o más hijos, pasarán del programa Jefas y Jefes de Hogar al Plan Familias, en el que podrán cobrar hasta 200 pesos y en vez de una contraprestación laboral tendrán como obligación ocuparse de la escolaridad y la salud de sus chicos y capacitarse laboralmente.
“Los dos objetivos centrales de estos cambios es promover la cultura del trabajo en los que tienen mayores condiciones de empleabilidad y fortalecer la calidad de vida de los niños, sobre todo en lo que se refiere a su educación y su salud”, dijo a Clarín la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner.
La decisión se conoció luego de que la Iglesia, a través de Cáritas y algunos obispos, saliera a pedir cambios en ese sentido. En el Gobierno evitaron polemizar con la Iglesia, pero admitieron su sorpresa ante el pedido, porque —aseguran— era coincidente con lo que Kirchner ya había decidido hacer, en especial en lo que se vincula con la disminución del Plan Jefas y Jefes y el subsidio por hijo a madres indigentes.
Desde la visión del Gobierno, los cambios contribuyen también a “la transparencia” en la adjudicación de los planes, tantas veces sospechados de ser usados con fines políticos. “La medida va en la misma línea que las tarjetas magnéticas para cobrar los planes y el registro único de beneficiarios, que cruza datos de Nación, provincias y municipios y que permitió detectar irregularidades”, le dijo a este diario el viceministro, Daniel Arroyo.
Actualmente hay 2.220.000 personas que cobran algunos de los planes. El Jefas y Jefes de Hogar, que maneja el Ministerio de Trabajo, tiene 1.650.000 beneficiarios y el Familias, a cargo del de Desarrollo Social, 240.000.
Según la estimación del Gobierno en 2005 pasarán una 250.000 personas y en 2006 otras 500.000. Con lo cual, al final del recambio, el plan Familias tendrá un millón de beneficiarios y el Jefas y Jefes, 900 mil.
El decreto que firmará Kirchner establecerá que durante seis meses los dos planes serán manejados en forma conjunta por ambos ministerios, lo que, en los hechos, carga más en la ministra Alicia Kirchner el peso —y también el poder— que hasta ahora tiene su colega Carlos Tomada. Quizás el Presidente busque volcarse en las personas de su más íntima confianza para la conducción de un tema tan sensible en lo que será un año electoral.
El decreto establecerá además que las madres que se pasen al Plan Familias estarán obligadas a presentar los certificados de escolaridad y atención médica de los chicos.
También deberán recibir “capacitación para completar su educación formal y cursos para acercarse a oficios o empleos de proximidad”, como cuidado de niños, ancianos o enfermos.
Desarrollo Social designará a un tutor para cada 50 beneficiarias que, a medida que reciban capacitación, las acompañará en la búsqueda de trabajo.
“Un objetivo es que luego de un año comiencen a generar sus propios ingresos, con el apoyo en la búsqueda de empleo o con el otorgamiento de créditos del plan Manos a la Obra para microemprendimientos productivos”, explicó Alicia Kirchner.
Las personas que no den el perfil para pasar al Plan Familias seguirán en el Jefas y Jefes cobrando 150 pesos, aunque igual se los orientará a la reinserción laboral.
En el Gobierno se preocuparon por aclarar que a pesar de estos cambios “nadie deja de percibir la ayuda” y que el pasaje al Plan Familias va a ser opcional, no compulsivo. Aunque como para muchos el pase significará más ingresos, ya que aumenta según la cantidad de hijos, se descuenta que elegirán el traspaso.
Para financiar el cambio se usará parte del aumento de 700 millones de pesos para la inversión social en el Presupuesto 2005 y un crédito del BID de 500 millones de dólares para los próximos tres años.
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