KIRCHNER PROMETIÓ CONVERTIR LA ESMA EN UN MUSEO DE LA MEMORIA
En el edificio de la Escuela Superior de Mecánica de la Armada (ESMA), donde funcionó el más grande centro de detención clandestina durante la dictadura, será instalado un Museo de la Memoria y Archivo de la represión ilegal. Así lo anunció ayer el presidente Néstor Kirchner al hacer suyo un proyecto de organizaciones defensoras de los derechos humanos.
En una reunión con representantes de organismos de derechos humanos, Kirchner precisó que quiere que para el próximo 24 de marzo —cuando se cumpla un nuevo aniversario del golpe militar de 1976— esté todo listo para anunciar formalmente que la ESMA se convertirá en un museo de la memoria, pese a la resistencia de sectores militares.
Al salir de la reunión, Estela Carlotto, titular de Abuelas de Plaza de Mayo, dijo entusiasta que es la manera “de darle una solución democrática y de derechos humanos a un centro clandestino que es recuerdo de lo que nunca debió suceder”.
El secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde, otro que participó de la reunión, no precisó cómo resolvería los problemas legales para transferir el predio que pertenece a la Armada a la Ciudad de Buenos Aires, primer paso del proyecto del Museo.
Duhalde sólo dijo que se reunirá con el ministro de Defensa, José Pampuro, y con el jefe de Gobierno Aníbal Ibarra. Voceros de Duhalde y de Pampuro se excusaron ayer de responder a una consulta de Clarín sobre los problemas legales. Fuentes de la Armada remitieron a Defensa para cualquier consulta.
Sucede que el predio de la ESMA, ubicado en avenida Libertador al 8.200, en el barrio de Núñez, fue transferido al Ministerio de la Marina en diciembre de 1924, por una ordenanza de la Municipalidad de Buenos Aires que otorgaron el cargo de la “instalación moderna de algunas escuelas”. Herederos de los primeros dueños habían donado el predio al municipio con la condición que repitió la ordenanza.
En 1998, el entonces presidente Carlos Menem firmó un decreto por el cual la ESMA se trasladó a la Base de Puerto Belgrano. Además, Menem quería que el edificio de la ESMA fuera demolido y en su lugar se levantara un “monumento a la unidad nacional”.
El ex presidente debió dar marcha atrás por un recurso de amparo presentado ante la Justicia por los familiares de la víctimas de la subversión, basándose en esos requisitos de la donación original y se dictó la medida de no innovar.
En el 2000, la Legislatura de la Ciudad dictó una ley que revocó la cesión del terreno a la Armada para dar lugar al Museo de la Memoria.
El presidente era entonces Fernando de la Rúa, y el ministro de Defensa, Ricardo López Murphy, quien alentó la creación de un polo académico militar en el predio de la Armada y rechazó la idea del museo de la memoria.
Este contenido no está abierto a comentarios

