KIRCHNER PROMETIÓ “VOLVER A PARANÁ” PARA ANUNCIAR NUEVAS INVERSIONES
Con un acto masivo, secundado por Jorge Busti, Pedro Guillermo Guastavino y Julio Solanas -además de varios de sus ministros-, quedó sellado la firma del compromiso de la Nación de financiar íntegramente la planta potabilizadora de Paraná, que permitirá una mejor prestación del servicio.
Asimismo, Kirchner aseguró frente a las miles de personas que fueron a escucharlo que “hoy está la palabra empeñada”, con respecto a la promesa hecha al intendente de Paraná, Julio Solanas, meses atrás.
Néstor Kirchner volvió a Paraná después de aquella inesperada visita, apenas asumió el cargo, para solucionar el conflicto que mantenían los docentes con el entonces gobierno de Sergio Montiel.
Antes de su viaje a Puerto Iguazú, dejó un interrogante abierto al afirmar que “en los próximos meses voy a estar de vuelta para anunciar inversiones importantes”.
Este 7 de julio, Kirchner vino a firmar el acta acuerdo donde se compromete a construir la planta potabilizadora de Paraná. Según estimaciones la obra dará trabajo 400 personas y demandará una inversión de 43 millones de pesos en un tiempo estimado de dos años.
“Algunos dirigentes que hablan mal sobre la obra pública -expresaba Kirchner-, los que dicen eso deben vivir en Barrio Norte, porque no saben lo que es vivir sin cloacas, sin agua, ni casa”.
El en su discurso apeló a “pueblo entrerriano, al pueblo paranaense” a que no lo dejen solo, que lo apoyen y no le de la espalda y aseguró estar con todo el coraje y dispuesto a “avanzar con ustedes”.
A poco de finalizar prácticamente se arrojó desde palco para mezclarse entre la gente, saludar a cada uno de ellos -algo similar había hecho en la caravana desde la Brigada Aérea hasta llegar al centro, por lo cual hubo una demora importante- y apenas si pudo ser rescatado por personal de la custodia presidencial.
En la Plaza 1º de Mayo hubo desde niños, escolares, desocupados, trabajadores públicos, municipales, en su mayoría identificados con el Partido Justicialista. Las banderas así lo hacían saber.
El primero en hablar fue el intendente Julio Solanas, visiblemente emocionado, contó que cuando Kirchner era candidato a Presidente “me cautivó porque habló como un intendente de la República Argentina, sobre las cooperativas, de los desagües. Ha dado una lección de las pequeñas cosas. Esta obra cambia la vida de miles de paranaenses y entrerrianos”.
“Vamos a volver a la vida –tal como es el slogan de Solanas- por su decisión señor Presidente”, concluyó Solanas.
Busti le aseguró a Kirchner “que le va a pasar lo mismo que a José Hernández, que vino a Paraná y se enamoró de Entre Ríos, de su trabajo y gente”.
Luego Busti hizo un recorrido por las obras de su gobierno y volvió a recordar la figura de Montiel al afirmar que “en la primera vez usted que vino, había bonos federales, no se le pagaba a los empleados sus sueldos, ni a los jubilados”.
Finalmente, y coincidiendo con el fin de sus palabras declaró: “Nosotros tenemos códigos y palabra, vamos a estar con usted cuando la antipatria perturbe”.
Mientras tanto en la Plaza
Entremezclándose entre la gente el vendedor de copos, Carlos con 72 años encima, los ofrecía a un peso. “Yo estuve en la masacre de Ezeiza, vivía en Morón. Acá estoy para salvar el día, de lo que vendo como, a esta edad no me representa nada Kirchner –aseguró- sólo me interesa la selección y Boca”.
Una matrimonio de unos 50 años, algo alejado del escenario esperaba tratar “de poder ver a nuestro Presidente, que es de todos”. El hombre se adelantó en la conversación, al afirmar que “es una esperanza para mí y para mucha gente del país”. “Veo a un hombre limpio en Kirchner, dejamos de trabajar por venir”, aseguró la esposa.
“Saqué las horas para estar acá”, expresó una mujer acompañada por su marido. “Vinimos a ver, a mirar, porque apoyamos totalmente a Kirchner”, aseguraron.
“Tengo una esperanza en ese hombre, después de tantas malarias lo estoy viendo correctamente. Venimos a apoyar porque si no al país lo perdemos”, aseguró un trabajador de municipal de Hasenkamp, en la vereda de la plaza, junto a varios compañeros.
En tanto, Marcelo aseguró creer en Kirchner porque “nos trajo el agua que en verano hay que caminar diez cuadras para conseguirla. Estoy esperando a nuestro Presidente para entregarle una nota para que me dé trabajo, tengo un hijo de dos meses y quiero que viva dignamente”.
Una mamá con sus trillizas llegó cerca de las 10 y con los tres cochecitos se mantuvo firme pegada al vallado “para tener la posibilidad de verlo de cerca, entregarle una carta donde le pedimos una casita y un trabajo, nada más. Tengo cinco hijos, somos siete en total”.
Kirchner llegó cerca de la una de la tarde a Paraná, acompañado del ministro del Interior, Aníbal Fernández; el jefe de Gabinete, Alberto Fernández y los ministros Ginés González García, al igual que Julio De Vido. González García permanece en Paraná, porque donará ambulancias y otros elementos a Salud Pública de la provincia. Kirchner y el resto de su comitiva siguieron viaje a Puerto Iguazú (Misiones), donde parcitiparán del encuentro de presidentes del Mercosur, que encabeza Eduardo Duhalde.
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